Ocho apartamentos turísticos nuevos al día en internet: la moratoria de València no frena la sangría
porEDATV
actualidad
El repunte de la oferta turística online contrasta con la caída del empleo en el sector y con una ciudad donde acceder a una vivienda para vivir es cada vez más difícil y caro
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La moratoria existe. Los apartamentos turísticos, también. Y siguen creciendo. Los datos del Sistema de Información Turística de Visit València, que vuelven a estar disponibles tras meses de problemas técnicos internos, dejan un retrato incómodo para el Ayuntamiento: en febrero de 2026 había 969 apartamentos turísticos anunciados en plataformas online. Un mes antes eran 742. Más de 200 nuevas unidades en treinta días. Ocho al día. Cada día.
El dato es especialmente llamativo porque llega después de la moratoria aprobada por el pleno municipal en mayo de 2024, que suspendía la tramitación de nuevas licencias precisamente para frenar este tipo de usos. Una medida que ahora un tribunal ha anulado en parte, y que en cualquier caso no ha impedido que los propietarios sigan anunciando sus pisos en internet mientras la normativa definitiva —los llamados candados— sigue sin entrar en vigor.
Los números cuentan más historias. Desde el punto de vista de las plazas ofertadas, febrero de 2026 registra 7.626, un 58% más que en el mismo mes del año anterior. En enero la cifra era de 3.147, el dato más alto para ese mes desde 2023. Y eso a pesar de que la ocupación cae: en enero el porcentaje se situó en el 59,4%, diez puntos menos que el ejercicio anterior. Más oferta, menos ocupación. El sector se concentra: las 293 personas que trabajaban en febrero en apartamentos turísticos de la ciudad suponen un 37% menos que un año antes. Menos empleados, más pisos. Las grandes empresas absorben el mercado mientras los pequeños propietarios se quedan fuera.
Todo esto ocurre en una ciudad donde encontrar una vivienda para vivir se ha convertido en un lujo. El precio de la vivienda en la Comunitat Valenciana ha subido un 46% en la última década. Los pisos en València capital acumulan subidas superiores al 43% en los últimos cinco años. Un joven valenciano que quiera emanciparse en solitario destina de media casi el 78% de su salario a pagar la vivienda. Cada apartamento turístico que entra en una plataforma es una vivienda que sale del mercado residencial. El mercado no espera a los candados.
El Ayuntamiento confía en que la nueva normativa de regulación por barrios corrija el rumbo. Pero mientras esa regulación no entre en vigor, los datos hablan solos: la moratoria no ha frenado nada. Y los valencianos que buscan un techo donde vivir siguen pagando el precio.
El problema no es nuevo ni aislado. La Comunitat Valenciana lleva años atrapada en una tormenta, la región más infrafinanciada de España, con un Gobierno central que le impone obligaciones sin dotarla de recursos, y un mercado de la vivienda que expulsa a sus propios vecinos. Los jóvenes valencianos necesitan casi cuatro sueldos anuales completos ahorrados solo para pagar la entrada de un piso. El precio por metro cuadrado no ha parado de subir mientras la oferta residencial se encoge. Y en medio de ese escenario, cada apartamento que se anuncia en Airbnb o Booking es una vivienda menos para quien necesita un hogar, no un hotel. La moratoria llegó tarde, se aplicó mal y los tribunales la han recortado. Los candados prometidos siguen sin llegar. Y mientras las administraciones debaten, los valencianos que buscan dónde vivir llevan años comprobando que el mercado no espera, que los precios no perdonan y que nadie parece tener prisa por resolverlo.