Movistar y Orange han cerrado un acuerdo que promete revolucionar el mercado de la fibra óptica en España. Gracias a esta alianza, Orange tendrá acceso a la red de fibra óptica de Movistar. Esto le permitirá alcanzar los 3,5 millones de hogares adicionales sin necesidad de desplegar nueva infraestructura.
El citado pacto beneficia a ambas operadoras. El operador naranja expande su alcance de manera eficiente, mientras Movistar asegura ingresos al alquilar su red. Además reduce la competencia directa en el despliegue de fibra.

Este acuerdo surge en un momento clave para el sector de las telecomunicaciones. La competencia es feroz y la expansión de la cobertura de fibra es un factor decisivo para captar y retener clientes. Orange, que ahora opera bajo el nombre de MasOrange, se beneficiará enormemente al poder utilizar la infraestructura ya existente de Movistar.
Por lo tanto, esto le permitirá ahorrar en costos de despliegue y tiempo, dos recursos fundamentales en este negocio.
Movistar también sale ganando con el acuerdo
Para Movistar, este acuerdo también representa una jugada estratégica. Al permitir que Orange utilice su red de fibra, Movistar asegura ingresos a través de un modelo de alquiler de infraestructura. Se traduce en una fuente de ingresos estable y de bajo riesgo.








