En el mundo de la numismática, las antiguas monedas de pesetas españolas han alcanzado un estatus de tesoro. Si bien algunas piezas de 1 peseta pueden llegar a subastarse por más de 7.000 euros, las monedas de 5 pesetas, conocidas popularmente como "duros", han logrado superar ampliamente esas cifras. Entre todas ellas, destaca una pieza en particular que se ha convertido en la más valiosa de la historia.
El precio de estas monedas no es algo fijo; depende de varios factores, como la conservación, la escasez y la rareza. En el caso de las monedas de 5 pesetas, los ejemplares que tienen un mayor valor suelen ser muy difíciles de encontrar. La mayoría ya forman parte de colecciones privadas, lo que las hace aún más exclusivas.
La historia detrás del duro más valioso
La moneda de 5 pesetas más valiosa de la historia fue acuñada en Madrid durante el reinado de Alfonso XIII. En un momento clave del siglo XIX. Aunque no se fabricaron muchas unidades, esta pieza ha despertado un enorme interés entre los coleccionistas debido a su rareza y excelente estado de conservación.

Este ejemplar fue creado en el año 1895, un año peculiar porque no figura en los registros habituales de acuñación de la FNMT. De hecho, según la Memoria de la Dirección General del Tesoro Público, no hay información sobre monedas de 5 pesetas acuñadas oficialmente en 1895. Esto sugiere que las pocas piezas que se fabricaron pudieron ser pruebas para las monedas que saldrían al mercado en 1896.
Características que la hacen única
La moneda tiene un diámetro de 37 milímetros y pesa 25 gramos, lo que la convierte en una pieza robusta de gran presencia. Está fabricada en plata de ley con una pureza de 900 milésimas, un estándar de calidad propio de la época.
En el anverso, la moneda muestra el busto de Alfonso XIII, conocido como el rey niño. El retrato del monarca fue diseñado por Gregorio Sellán, y en el mundo de los coleccionistas esta versión es popularmente conocida como “Tupé”, debido al peinado que luce el rey.








