Llíria estrena planta de residuos voluminosos con seis millones de fondos europeos
porEDATV
actualidad
La planta permitirá recuperar y valorizar muebles, colchones, somieres, puertas, maderas y enseres que hasta ahora terminaban mayoritariamente en vertederos
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El complejo de tratamiento de residuos de Llíria cuenta desde esta semana con una nueva planta destinada a la gestión de residuos voluminosos, una infraestructura impulsada por el Consorcio Valencia Interior con una inversión de cerca de seis millones de euros financiados por la Unión Europea a través de los fondos Next Generation EU.
Durante el acto de inauguración, el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Vicente Martínez Mus, subrayó que la puesta en marcha de la instalación representa "un paso decisivo para dejar atrás el viejo modelo lineal de usar y tirar" y avanzar en la línea marcada por los objetivos europeos de reciclaje y valorización. El conseller destacó además que la nueva planta supone "un avance hacia un modelo de gestión de residuos basado en la economía circular, la preparación para la reutilización y la reducción del vertido".
Por su parte, el presidente del Consorcio Valencia Interior, Francisco Gómez, destacó que estas instalaciones "representan un cambio de paradigma en la gestión", al permitir identificar objetos que todavía conservan utilidad para acondicionar y prolongar su vida útil. En la misma línea, el director de Tratamiento de la Comunitat Valenciana, Murcia y Castilla-La Mancha de Urbaser, Ignacio Gómez, señaló que las nuevas naves "marcan un hito en la gestión técnica de residuos mediante la preparación para la reutilización y la maximización de la recuperación de materiales".
La capacidad de la instalación es significativa: cada año llegan al ámbito del Consorcio Valencia Interior cerca de 12.000 toneladas de residuos voluminosos, y se estima que la planta podrá tratar alrededor de 13.000 colchones anuales, mejorando la recuperación de materiales y reduciendo el volumen de residuos destinados a vertedero. El objetivo declarado es "continuar avanzando hacia un modelo de vertido mínimo" mediante la recuperación de materiales de calidad y su reincorporación a los procesos productivos: "No queremos enterrar recursos que pueden tener una segunda vida. Queremos recuperar materiales, aprovechar materias primas secundarias y generar nuevas oportunidades económicas y ambientales".
La nueva planta se convierte en una de las inversiones más importantes realizadas por el Consorcio Valencia Interior en materia de infraestructuras ambientales, y refuerza la apuesta de la Generalitat por un modelo de gestión más sostenible, basado en la reutilización de recursos y la reducción progresiva de los residuos destinados a eliminación.