La gala del Balón de Oro 2025 dejó un sabor agridulce en el mundo del fútbol. Ousmane Dembélé, estrella del PSG, se llevó el codiciado trofeo como mejor jugador de la temporada 2024/25. Su triunfo, impulsado por la Champions League y la Ligue 1, eclipsó a rivales como Kylian Mbappé y Vinícius Jr.
Pero el foco no fue solo para los ganadores. El segundo puesto de Lamine Yamal, el joven prodigio del Barcelona, generó revuelo. Y en el centro de la tormenta: Mounir Nasraoui, padre del español de 18 años.
Nasraoui no contuvo su frustración. Minutos después de la ceremonia en el Théâtre du Châtelet, conectó por videollamada con 'El Chiringuito' y sus palabras fueron directas.
Esto es un daño moral a un ser humano. Lamine es el mejor jugador del mundo. Con mucha diferencia.
Insistió en que no hablaba por ego:
No porque sea mi hijo. Es la realidad.
El marroquí no paró ahí. "Aquí ha pasado algo muy raro", soltó, y prometió revancha:
El año que viene, el Balón de Oro será español.
La reacción fue inmediata, en redes sociales, miles de usuarios lo tildaron de "resentido". Un tuit viral decía: "El padre de Yamal no acepta la derrota. ¿Dónde está el fair play?".
Otro, desde Francia: "Dembélé lo merecía. Esto es fútbol, no favoritismos".








