Los avisos estaban. Las alertas llegaron. Y nadie actuó. Eso es, en síntesis, lo que el jefe de Climatología de AEMET en la Comunitat Valenciana trasladó este lunes a la Comisión de Investigación del Congreso de los Diputados sobre la dana del 29 de octubre de 2024. Un testimonio que dibuja con claridad lo que muchos ya intuían: que el problema no fue la falta de información, sino la ausencia total de liderazgo en el momento en que más se necesitaba.

El meteorólogo explicó que la información que AEMET trasladó a la Generalitat Valenciana aquel día era suficiente para haber activado el sistema de alerta a la población antes del envío del mensaje ES-Alert. Que el aviso rojo emitido a las 7.36 horas ya advertía de daños muy graves o catastróficos. Que a las 12.00 había dado una entrevista en radio advirtiendo de que los barrancos podían crecer de forma muy peligrosa. Que durante su intervención en el CECOPI alertó en varias ocasiones sobre las lluvias torrenciales en las cabeceras de los barrancos. Y que nadie le escuchó.
A las 17.00, según su relato, ya estaba claro que media provincia de Valencia estaba inundada. Ahí tampoco se tomaban decisiones. Lo definió como una falta de liderazgo y de toma de decisiones tremenda. Las primeras víctimas del barranco de Pelos se conocían ya a las 17.10. La discusión sobre el envío del ES-Alert se prolongó desde las 19.00 hasta las 20.11. Más de una hora debatiendo mientras el agua arrasaba pueblos enteros.







