La jefa de Meteorología de À Punt ha declarado ante el juzgado de Catarroja, el órgano que investiga la gestión institucional de la dana del 29 de octubre de 2024, en la que 230 personas perdieron la vida en la provincia de Valencia. Su testimonio es demoledor: cinco días antes de la tragedia, ya era posible saber lo que iba a ocurrir.
"Se sabía que la dana iba a caer en las cuencas de los ríos y que esa agua debía llegar al mar. A cinco días podemos saber en qué zona geográfica iba a caer agua", declaró la perito. No hubo margen de duda. Hubo margen de acción. Y ese margen no se aprovechó.

En el procedimiento están investigadas la exconsellera de Justicia e Interior Salomé Pradas y el exnúmero dos Emilio Argüeso. Pero la cadena de responsabilidades no puede detenerse en el escalón autonómico. La perito recordó que a las 7.36 horas del día de la dana, la Agencia Estatal de Meteorología ya había activado la alerta roja. La situación era, en sus propias palabras, "potencialmente muy peligrosa". "Es no salga de casa", añadió.







