Vodafone ha dado un giro radical en su estrategia empresarial en los últimos seis meses. Todo con el objetivo de recuperar terreno frente a su principal competidor, Movistar.
La entrada de Zegona en la sociedad ha marcado el inicio de una serie de cambios profundos. Incluyeron un ERE, una nueva política comercial y una serie de acuerdos clave con otras operadoras. Estos movimientos están pensados para lograr la rentabilidad a largo plazo, mejorar su oferta de servicios y recuperar clientes perdidos.
Uno de los cambios más significativos de Vodafone ha sido la implementación de un ERE que acabó con la salida de 898 empleados. Aunque estas medidas fueron dolorosas, la compañía las considera necesarias para reducir costes y hacer frente a la competencia. Esto es parte de un plan más amplio para mejorar la eficiencia operativa y fortalecer su posición en el mercado de telecomunicaciones.

Alianzas clave de Vodafone para mejorar la red y reducir costes
Vodafone también ha buscado reducir sus costes operativos mediante acuerdos estratégicos con otras operadoras. Uno de los acuerdos más destacados ha sido con Movistar y MasOrange para la creación de dos grandes empresas de fibra óptica.
Esta colaboración permitirá a Vodafone ofrecer a sus clientes acceso a una de las mejores redes de fibra. Mejorará la calidad del servicio y disminuirá los gastos asociados a la infraestructura. De esta manera, la operadora se asegura de ofrecer a sus usuarios una experiencia mejorada, con mayores velocidades de conexión.
Este enfoque no solo busca mejorar la red. También aumentar la rentabilidad del operador al compartir infraestructuras y reducir los costes operativos.








