La fundación Santuario Vegan lanza su campaña "Salvemos el Santuario" tras meses de lucha y un desahucio para poder mudarse a un nuevo terreno con los más de 300 animales a los que dan acogida en la Comunidad de Madrid.
El nuevo terreno, de veinte hectáreas, está ubicado en la localidad madrileña de Cadalso de los Vidrios, donde los animales tendrán mucho más espacio (con prados y árboles), unas instalaciones adecuadas y un terreno en propiedad de la fundación donde se podrán rescatar y dar cobijo a muchos más. Este refugio tendrá designada una zona específica para cerdos, caballos y burros, aves, ovejas, cabras y vacas, entre otras especies.
Además, contará con una zona de hospitalización, otra de adaptación y cuarentena y también con un parque geriátrico para los animales más mayores o con necesidades especiales. Unas 19 zonas en total, incluido un parque muy amplio para caballos, porque es uno de los animales a los que más han dado cobijo estos últimos años. Équidos que han sido explotados para carreras o partidos de polo, arando el campo o para cría. Caballos y yeguas que luego se descartan por lesiones, o deben ser intervenidos por el SEPRONA al ver el estado de maltrato y abuso en el que se encuentran.
Su fundadora, Laura Luengo, agradece la solidaridad de las personas que son "la columna vertebral de este proyecto". Ningún santuario de animales - que dan hogar a los animales considerados de granja- recibe subvenciones por parte de las instituciones, a pesar de que sí que utilizan sus servicios cuando llegan animales de esos decomisos. No existe un equivalente estatal a los centros de recuperación de especies silvestres, así que estos proyectos se tienen que autofinanciar, con la enorme presión financiera que esto supone.






