Francisco Santolaya, decano del COPCV, señaló que aproximadamente 75.000 personas han sido damnificadas por las riadas, y según estudios previos sobre los efectos de desastres naturales, más del 25% podría desarrollar problemas psicológicos y emocionales. En el caso de los niños, los traumas vividos durante la infancia pueden perdurar hasta la edad adulta.
Acciones específicas
Gracias al convenio firmado entre la Fundación Mutua Madrileña y el Colegio Oficial de la Psicología de la Comunidad Valenciana, se ofrecerá tratamiento psicológico gratuito (individual, familiar o grupal, según el caso) a las personas más afectadas por problemas emocionales y mentales, con un enfoque especial en niños, adolescentes y personas mayores que viven solas, entre otros colectivos vulnerables.
El acuerdo también incluye la formación de profesionales de los servicios sociales y de atención primaria de los municipios afectados para que puedan identificar problemas de salud mental en las personas que accedan a estos servicios. Además, el programa contará con una unidad móvil compuesta por dos psicólogos que se desplazarán a las zonas para ofrecer intervención en crisis y apoyo emocional, tanto a nivel individual como familiar, cuando sea necesario.
El proyecto también contempla un trabajo de campo para detectar vulnerabilidades, carencias y síntomas psicológicos relacionados con las pérdidas materiales, el duelo y el estrés postraumático causado por la riada, tanto a nivel individual como colectivo.
Compromiso con la salud mental
Hasta ahora, el Colegio Oficial de la Psicología de la Comunidad Valenciana ha llevado a cabo intervenciones de emergencia con voluntarios especializados para proporcionar apoyo psicológico a las personas afectadas por la DANA en varias localidades de la Comunidad Valenciana, como Paiporta, Sedaví, Alfafar y Massanassa, entre otras.
Por su parte, la Fundación Mutua Madrileña lleva más de 20 años comprometida con la mejora social, apoyando la salud mental a través de distintas iniciativas. Entre ellas, destaca su apoyo a la investigación médica en el ámbito de la salud mental infanto-juvenil y sus estudios colaborativos con organizaciones como la Confederación Salud Mental España y FAD Juventud, además de implementar programas de prevención, especialmente dirigidos a los jóvenes.
Esta nueva acción se suma a las ayudas económicas proporcionadas por el Grupo Mutua Madrileña, sus empleados y la Fundación, que desde el inicio de la riada han colaborado con diversas entidades sin ánimo de lucro que trabajan en el terreno.