La preocupación internacional por el brote de hantavirus detectado a bordo del buque de expedición MV Hondius continúa creciendo después de que Francia confirmara un caso positivo entre los cinco ciudadanos repatriados desde la embarcación. La ministra francesa de Sanidad, Stéphanie Rist, informó de que la afectada es una mujer que ya presentaba síntomas y cuyo estado de salud “empeoró durante la noche”.
La paciente permanece ingresada en un hospital especializado en enfermedades infecciosas, mientras las autoridades sanitarias europeas mantienen activados los protocolos de vigilancia epidemiológica. El caso ha elevado la tensión sobre un brote que ya había puesto en alerta a varios países tras la aparición de síntomas compatibles con el virus entre pasajeros y tripulantes del crucero científico.

En paralelo, Estados Unidos también ha comunicado un positivo y otro caso sospechoso relacionado con el mismo barco. Sin embargo, el secretario de Estado de Sanidad español, Javier Padilla, ha rebajado parcialmente la alarma al señalar que el supuesto positivo estadounidense corresponde a una prueba “débil” y “no concluyente” según los criterios españoles.
“Estados Unidos quiso tratarlo como positivo por prudencia”, explicó Padilla en declaraciones televisivas. Respecto al segundo caso estadounidense, indicó que se trata de una mujer con síntomas leves como tos, ansiedad y carraspera, aunque sin una sintomatología claramente asociada al hantavirus.
El foco de atención también se encuentra en España, donde ya han regresado los 14 españoles que viajaban a bordo del MV Hondius. Las autoridades sanitarias han establecido una cuarentena preventiva de 42 días, considerada una de las medidas más estrictas adoptadas recientemente ante un posible brote infeccioso importado.







