La inflación no da tregua en la Comunitat Valenciana. El Índice de Precios de Consumo (IPC) cerró marzo en el 3,4% en tasa interanual, ocho décimas por encima del dato de febrero, según los datos definitivos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Es el segundo mes consecutivo de subidas. En términos mensuales, los precios crecieron un 0,9% en la autonomía. En lo que va de año, la inflación acumula ya un 1,1%.
El golpe lo sienten los valencianos en lo más cotidiano. Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles subieron un 4,9% respecto a marzo de 2025. El transporte, un 4,9%. Restaurantes y alojamiento, un 4,6%. Ningún sector estratégico escapa a la presión de unos precios que el Gobierno de Pedro Sánchez lleva meses sin frenar.
Solo aguantan algo mejor sanidad, con una subida del 1,5%, y muebles y artículos del hogar, con un 2,1%. Alivios testimoniales ante un cuadro general que golpea la economía doméstica de miles de familias.
A nivel nacional, el IPC subió un 1,2% en marzo respecto al mes anterior y elevó su tasa interanual hasta el 3,4%. Madrid lidera el ranking con un 4,1%, seguida de Galicia con un 3,8% y Castilla-La Mancha con un 3,7%. La Comunitat Valenciana se sitúa en la media nacional, pero eso no es ningún consuelo.
El Ejecutivo central sigue sin ofrecer respuestas concretas a una inflación que erosiona el poder adquisitivo de los ciudadanos mes a mes. Mientras Sánchez acumula anuncios, las familias valencianas acumulan facturas. Los datos del INE no mienten: la política económica del Gobierno está fallando a quienes más lo necesitan.