Las donaciones han dejado de ser una operación reservada a patrimonios elevados o a momentos excepcionales de planificación sucesoria. En los últimos años se han convertido en una de las vías más visibles por las que las familias tratan de corregir, dentro de sus posibilidades, una de las grandes fracturas económicas entre generaciones: el acceso a la vivienda. El Informe Anual del Banco de España correspondiente a 2025 apunta precisamente en esa dirección. Las dificultades de acceso al crédito hipotecario podrían explicar el auge de las donaciones como mecanismo que facilita la compra de una vivienda en propiedad.
El diagnóstico encaja con la evolución de los datos. Según el Banco de España, en 2025 se realizaron 30.500 donaciones de viviendas de padres a hijos, lo que consolida una senda de crecimiento muy intensa: este tipo de operaciones aumentó un 61% respecto a 2019 y, entre 2019 y 2025, el número acumulado de viviendas donadas de padres a hijos rondó las 175.000. A ello se suma otro fenómeno aún más revelador: las donaciones dinerarias entre padres e hijos se han triplicado desde 2019 y alcanzaron en 2025 unos 5.500 millones de euros, con un importe medio próximo a los 90.000 euros.
La lectura económica es clara. En un mercado inmobiliario tensionado, con precios elevados y con jóvenes que necesitan más ahorro previo para poder firmar una hipoteca, el patrimonio de los padres -y, de forma muy especial, de las personas mayores- se ha convertido en una suerte de colchón familiar. No siempre se dona una vivienda completa: en muchos casos se entrega dinero para cubrir la entrada, reducir el préstamo necesario o mejorar la solvencia del comprador ante el banco. El propio Banco de España señala que estas transferencias monetarias contribuyen a racionalizar la coexistencia de hogares jóvenes con limitaciones de acceso al crédito y un mercado hipotecario que mantiene estándares prudentes. En 2025, las donaciones monetarias superaron los 62.000 actos y ayudaron a reducir tanto la restricción de ahorro como la de renta.







