Para abordar estos desafíos, el máximo responsable de Caixabank abogó por un plan riguroso de disciplina fiscal con un horizonte a largo plazo.
Caixabank pide algunas reformas
La productividad, que ha aumentado su brecha con Europa, es identificada como el principal punto débil de la economía española. Goirigolzarri subrayó la necesidad de reformas profundas que requieren consensos políticos y sociales, algo que "no parece alcanzable en el corto plazo".
A pesar de los desafíos, Goirigolzarri también identificó oportunidades significativas, como la redefinición de las cadenas de suministro a nivel mundial y la mayor autonomía energética de España. La posición geográfica y el avance en la transición energética, junto con el conocimiento técnico en fuentes de energía, representan ventajas competitivas para el país.
Además, los fondos europeos y el sector privado, que ha demostrado solidez financiera gracias al desapalancamiento de los últimos años, son fuentes de apoyo cruciales para aprovechar estas oportunidades.
El problema de Europa
En el contexto europeo, Goirigolzarri enfatizó la necesidad de crecimiento para mantener el estado de bienestar. Comparó el crecimiento del 13 % en Europa en los últimos quince años con el 33 % de Estados Unidos. La renta per cápita en Europa es un tercio menor que la de Estados Unidos, lo que refuerza la necesidad de una estrategia común europea.
El objetivo es evitar un mercado fragmentado, que ralentizaría el crecimiento y la innovación. La falta de una unión bancaria y un mercado de capitales unificado son obstáculos adicionales para el sector financiero europeo.