La ciudad de Murcia se vistió de gala el pasado jueves para rendir homenaje a su escudo y su identidad con su emocionante Batalla de las Flores organizada por el Ayuntamiento. Esta celebración, que forma parte de las populares Fiestas de la Primavera, destaca entre las principales fiestas y tradiciones que caracterizan a la capital murciana, un destino que ha convertido la jardinería, la gastronomía, su patrimonio, sus fiestas o su cultura en grandes reclamos para atraer turistas de todo el mundo, como se ha demostrado en la pasada Semana Santa. Murcia está de moda y solo había que vivir desde dentro la Batalla de las Flores para dar fe de ello.
La Batalla de las Flores de este año se convirtió en una explosión de colores y alegría, donde las carrozas decoradas con miles de flores representaban emblemáticas festividades como las Reinas de la Huerta, la Sardina, el Certamen de Tunas y las Abanderadas de Moros y Cristianos.
El desfile, que inició en la calle Proclamación y recorrió varias calles emblemáticas de la ciudad y contó con una carroza especial alusiva a los primeros desfiles de La Batalla de las Flores, una calesa tirada por caballos adornada de manera tradicional, en su interior, personajes vestidos de época arrojaban flores mientras recorrían el trayecto.
Uno de los momentos más emocionantes del desfile fue la llegada de la carroza que portaba el escudo de Murcia, escoltada por policías de gala y acompañada por una banda de música. En la Glorieta de España, la carroza se detuvo frente a la puerta de la Casa Consistorial, donde la Orquesta de Jóvenes de la Ciudad de Murcia y el Orfeón Fernández Caballero interpretaron el Himno a Murcia y para culminar la jornada, un espectáculo pirotécnico llenó el cielo con más de 200 disparos de pétalos y serpentinas, acompañado de humo de color rojo y cohetes, dejando a todos los asistentes maravillados.







