Miles de españoles esperan con ansiedad el día 10 de cada mes, fecha en la que tradicionalmente se abona la prestación por desempleo. Para muchos, este ingreso mensual es crucial para poder cubrir sus gastos cotidianos y mantener la estabilidad financiera en tiempos de incertidumbre laboral. Ante la cercanía de esta fecha, cualquier retraso o adelanto en el cobro puede tener un impacto significativo en sus vidas.
El mercado laboral en España ha sufrido un notable retroceso en pleno verano, una temporada tradicionalmente marcada por el aumento de empleo debido al turismo. Este año, julio ha registrado la peor cifra histórica en términos de creación de empleo, con una destrucción neta de 9.783 empleos. En contraste, durante el mismo mes del año pasado se generaron cerca de 22.000 empleos.

Pese a esta tendencia negativa en la creación de empleo, el paro descendió ligeramente en julio, con 10.830 personas menos desempleadas. Así, el número de afiliados a la Seguridad Social se situó en 21.383.106, una leve disminución respecto a los 21.392.889 registrados en junio. No obstante, la lista total de desempleados asciende a 2.550.236.
Para muchos, este mes significará el primer ingreso de la prestación por desempleo. El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) establece que estas prestaciones se efectúen por mensualidades de 30 días y entre los días 10 y 15 del mes siguiente a la aprobación del expediente. Sin embargo, varios bancos, incluyendo el Banco Santander, optan por adelantar el abono a los beneficiarios.
Banco Santander lo adelanta a esta semana
El Banco Santander ha decidido adelantar el pago de las prestaciones por desempleo para agosto, facilitando el acceso a estos fondos entre el 4 y el 9 de agosto. Este adelanto es especialmente relevante dado que el día 10 cae en sábado, y muchos beneficiarios necesitan acceder a sus fondos antes del fin de semana.








