Recibir una herencia puede parecer una bendición, pero en ocasiones trae consigo complicaciones fiscales y legales que es importante conocer. Hacienda ha emitido advertencias recientes que han sorprendido a muchos, especialmente en lo que respecta a la renuncia de herencias y las implicaciones tributarias asociadas.
Esto es lo que dice Hacienda sobre rechazar herencias: toma buena nota
La Agencia Tributaria ha aclarado que, al rechazar una herencia, los herederos no asumen las obligaciones fiscales del fallecido, como el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Esto significa que si decides renunciar a la herencia, no estás obligado a presentar la declaración del IRPF correspondiente al año del fallecimiento del causante. Existen dos formas principales de rechazar una herencia:
- Renuncia pura y simple: Implica rechazar la herencia sin beneficiar a nadie en particular. Los bienes pasan a los siguientes herederos legales según el orden establecido por la ley.
- Renuncia traslativa: Se produce cuando el heredero renuncia en favor de una persona específica, generalmente otro heredero. Es importante destacar que, en este caso, Hacienda puede considerar esta acción como una donación. Lo que implica la obligación de pagar el Impuesto sobre Donaciones.
Lo que ocurre si no presentamos la renuncia correctamente
Si la renuncia a la herencia no se realiza de manera formal y adecuada, puede considerarse que has aceptado la herencia tácitamente. Esto significa que podrías ser responsable de las deudas y obligaciones fiscales del fallecido.








