CaixaBank volvió a demostrar su compromiso social con una acción que impactó de lleno en Barcelona. Más de 50 voluntarios de la entidad participaron activamente en La Gran Festa de la Inclusió, una jornada abierta y gratuita que reunió a más de 150 personas en situación vulnerable. Este evento se celebró en el marco del ‘Mes Social’, una iniciativa que busca acercar el voluntariado a la sociedad a través de actividades solidarias y de proximidad.
CaixaBank celebra la inclusión y la diversidad
La Plaza del Ron Cremat, situada en el barrio del Congreso y los Indians, fue el escenario de una jornada llena de vida y solidaridad. Organizada por la Fundación Via-Guasp, la Asociación Residencial Maragall, CaixaBank y su Voluntariado, la fiesta contó con la colaboración de Bonpreu-Esclat, Entrelazadogs y la artista Alba Fabré.

La propuesta combinó música en directo, talleres creativos como pintura muralista y maquillaje, terapia asistida con perros, juegos de mesa y una merienda popular para cerrar la jornada. Todo estaba pensado para fomentar la convivencia y dar visibilidad a la inclusión, especialmente de personas con problemas de salud mental.
Voluntarios de CaixaBank al pie del cañón
Los voluntarios de CaixaBank no estuvieron como meros espectadores. Trabajaron codo con codo junto a los voluntarios de las entidades sociales, como la Fundación Via-Guasp y la Asociación Residencial Maragall. Su papel fue fundamental: acompañaron y atendieron de manera cercana a cada participante durante toda la fiesta.
Este acompañamiento personalizado permitió que los asistentes disfrutaran plenamente de las actividades, compartieran momentos de alegría y se sintieran acogidos. El esfuerzo conjunto evidenció la fuerza del voluntariado corporativo para generar impactos reales en la comunidad.









