'La Voz' afronta este viernes su segunda noche de Audiciones a Ciegas en Antena 3, una fase que sigue siendo el gran escaparate del formato y en la que la competición entre coaches gana importancia a medida que sus equipos empiezan a tomar forma. Eva González vuelve a ponerse al frente de una gala en la que Mika, Lola Índigo, Melendi y Pablo López tendrán que medir mucho más cada giro de silla, especialmente ahora que los bloqueos empiezan a entrar de lleno en la partida.
El programa llega a esta segunda entrega después de firmar en su estreno un 13,8% de cuota y 1,1 millones de espectadores de media, con 3,3 millones de espectadores únicos a lo largo de la emisión. Más allá del dato, el reto ahora está en mantener el interés una vez superado el efecto estreno y hacer que las Audiciones a Ciegas sigan generando momentos reconocibles antes de que la edición avance hacia fases más competitivas.
Los bloqueos empiezan a cambiar el juego
La rivalidad entre los coaches será uno de los ejes de esta segunda gala. Bloqueos, superbloqueos y megabloqueos vuelven a formar parte de una mecánica que en las últimas ediciones ha dejado de ser un simple recurso puntual para convertirse en una herramienta estratégica. Ya no basta con girarse por una voz: también hay que calcular qué coach puede resultar más atractivo para ese talent y cuándo conviene impedirle entrar en la puja.
Entre las actuaciones estará la de Paz, una madrileña de 22 años a la que Eva González dio acceso directo a las Audiciones a Ciegas durante la primera gala. También habrá espacio para el juego entre coaches, con Mika probando nuevos dichos en español y Lola Índigo y Pablo López intentando explicarle qué transmite el flamenco. Melendi utilizará además el Botón del Arrepentimiento, una de las mecánicas que permite rescatar a un concursante después de que ningún sillón se haya girado inicialmente.