Una rotura en la catenaria ha provocado este jueves una nueva incidencia ferroviaria en las proximidades de Madrid. Un tren de alta velocidad de Ouigo que cubría el trayecto entre Murcia y Valladolid ha quedado detenido dentro de un túnel después de perder el suministro eléctrico, obligando a los pasajeros a permanecer en el convoy mientras se preparaba su traslado.
Según la información facilitada por la compañía, un enganchón en la infraestructura eléctrica ha causado los daños que han impedido al tren continuar circulando. La avería se ha producido en el tramo comprendido entre Valdemoro y Villarrubia, cuando el servicio se encontraba a unos 30 minutos de llegar a Madrid Chamartín.
El incidente afecta al tren Ouigo 6775, que había partido de la estación de Murcia del Carmen a las 6.35 horas de este jueves, 29 de octubre, con destino final a Valladolid.
Un fallo eléctrico interrumpe la circulación
La catenaria es uno de los elementos fundamentales para el funcionamiento de los trenes eléctricos, ya que permite transmitir la energía necesaria para su desplazamiento.
Su rotura ha provocado que el convoy perdiera la alimentación eléctrica y quedara inmovilizado en el interior de un túnel, concretamente a la altura del punto kilométrico 65,200.
Los primeros indicios de la avería se produjeron alrededor de las 10.15 horas, cuando los pasajeros escucharon un fuerte ruido. A continuación, el tren comenzó a reducir la marcha hasta detenerse.
Aunque inicialmente se valoró la posibilidad de que el convoy hubiera impactado contra un animal, las comprobaciones posteriores identificaron un problema en la instalación eléctrica.
La avería ha impedido reanudar el trayecto, por lo que ha sido necesario organizar una alternativa para los viajeros afectados.
La falta de electricidad deja sin climatización al convoy
La incidencia en la catenaria no solo ha interrumpido la circulación, sino que también ha afectado a varios servicios del tren.
Para conservar la energía disponible, se ha reducido el consumo eléctrico, lo que ha obligado a desconectar el aire acondicionado y parte de la iluminación.
Como consecuencia, los pasajeros han tenido que permanecer en el interior del túnel con temperaturas cada vez más elevadas y escasa luz.
Los aseos también han quedado fuera de servicio y los viajeros no han podido abandonar el convoy por sus propios medios.
Ante esta situación, el personal ferroviario ha informado de la incidencia y ha pedido a los ocupantes que siguieran las instrucciones de seguridad mientras se organizaba su traslado.
La iluminación de emergencia del túnel ha permitido mejorar parcialmente la visibilidad durante la espera.