Los incendios que arrasan Ávila, Madrid, Toledo y Castellón han provocado la mayor evacuación registrada en España durante este siglo. Un total de 73.152 personas permanece fuera de sus hogares, algunas desde hace más de 100 horas, sin saber todavía cuándo podrán regresar.
El primer gran desalojo comenzó el jueves en Aldea del Fresno, donde los vecinos recibieron la orden de abandonar el municipio a las 19.15 horas. Desde entonces, miles de familias encadenan noches en polideportivos, albergues improvisados y casas de familiares mientras esperan noticias sobre sus viviendas.
La magnitud del éxodo supera ampliamente otras emergencias recientes. Según los datos recopilados por EL MUNDO, durante todo 2025 fueron evacuadas 42.913 personas por incendios, mientras que ahora hay más de 73.000 desplazados de forma simultánea.
La emergencia nacional decretada por Interior ha situado además la coordinación bajo el mando del Gobierno central, una medida excepcional que solo se había aplicado durante unas horas tras el apagón de abril de 2025.
La mayor evacuación por incendios del siglo en España: 73.152 personas fuera de sus casas
Madrid y Ávila concentran la mayoría de los desalojos
Las provincias más afectadas son Madrid, con 31.865 desalojados, y Ávila, con 25.087. A ellas se suman 10.000 personas evacuadas en Castellón y otras 6.200 en Toledo, aunque Interior autorizó el regreso parcial a varios municipios toledanos.
A los desplazados se añaden 97.797 ciudadanos confinados en sus casas por la proximidad del fuego o la presencia de humo. En total, 170.949 personas permanecen condicionadas directamente por los incendios que afectan a decenas de localidades.
La cifra equivale a vaciar por completo ciudades como Palencia o Ciudad Real. También supera con claridad los 10.000 desalojos forzosos registrados tras el terremoto de Lorca y los 7.800 provocados por la erupción volcánica de La Palma.
La mayor evacuación por incendios del siglo en España: 73.152 personas fuera de sus casas
Agotamiento entre voluntarios y falta de agentes
El operativo se enfrenta además al desgaste de quienes llevan varios días combatiendo las llamas. En distintos municipios del Valle del Tiétar, vecinos y voluntarios han trabajado en la apertura de cortafuegos y la protección de urbanizaciones, pese al agotamiento acumulado.
Mandos de la Guardia Civil reconocen que la falta de agentes en el medio rural dificulta atender todas las necesidades. La prioridad se ha centrado en evacuar, rescatar y proteger a quienes abandonaron las zonas de riesgo, dejando menos capacidad para vigilar a quienes decidieron permanecer.
Los incendios habían calcinado alrededor de 85.500 hectáreas hasta el domingo: 50.000 en Ávila, 25.000 en Madrid, 8.500 en Castellón y 2.000 en Toledo. El fuego de Burgohondo ya es el mayor registrado en la historia de Ávila.
La preocupación se concentra ahora en la evolución del frente situado al norte del pantano de San Juan. Además, la llegada de una nueva ola de calor amenaza con complicar las tareas de extinción y retrasar todavía más el regreso de miles de familias.