París vivirá este jueves una noche de máxima tensión por el Francia-Marruecos de cuartos de final del Mundial 2026. El partido, que se disputará a las 22:00 horas en Boston, se juega a miles de kilómetros de la capital francesa, pero el verdadero examen para las autoridades estará en las calles, especialmente en los Campos Elíseos.
La Prefectura de Policía ha puesto en marcha un dispositivo extraordinario para evitar que la emoción del encuentro derive en nuevos altercados. El operativo contempla vigilancia con drones, cierres en varias estaciones de metro, restricciones en el entorno de la avenida más emblemática de París y controles reforzados antes, durante y después del partido.

El duelo no es uno más. Francia y Marruecos vuelven a cruzarse en una fase decisiva del Mundial después de la semifinal de Qatar 2022, cuando los de Didier Deschamps se impusieron por 2-0 a los Leones del Atlas. Aquella noche terminó con incidentes en varias ciudades francesas y decenas de detenidos en la región parisina. Desde entonces, cada gran celebración vinculada al fútbol ha obligado al Gobierno francés a medir el riesgo de desbordamiento en una capital acostumbrada a concentrar miles de aficionados en cuestión de minutos.
El foco principal estará en los Campos Elíseos. La avenida, escenario habitual de celebraciones deportivas, ha sido también uno de los puntos donde se han producido enfrentamientos con la Policía, lanzamiento de objetos, destrozos de mobiliario urbano y daños en comercios. Por eso, varios negocios han optado por proteger sus escaparates con paneles ante la posibilidad de saqueos o actos vandálicos si el resultado desata una concentración masiva.








