La compañía reclama al Ministerio de Transportes revisar los protocolos de circulación cuando falla el sistema LZB, después de la tragedia que ha dejado 69 fallecidos
Iryo ha reclamado una revisión de los protocolos de seguridad ferroviaria tras el accidente de Urda (Toledo), en el que fallecieron 69 personas. La operadora considera necesario modificar las condiciones en las que pueden circular los trenes de alta velocidad cuando se produce una avería en los sistemas automáticos de protección.
La compañía ha trasladado su petición mediante una carta dirigida a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), organismo dependiente del Ministerio de Transportes de Óscar Puente. Su objetivo es evitar que una incidencia técnica permita reanudar la circulación sin las garantías necesarias.
La solicitud vuelve a poner bajo presión la gestión ferroviaria del Gobierno de Pedro Sánchez, especialmente después de que las primeras investigaciones sobre el accidente hayan señalado una sucesión de fallos técnicos y decisiones adoptadas desde el centro de control de Adif.
Iryo exige revisar la seguridad ferroviaria tras el accidente de Toledo y plantea limitar los trenes a 40 km/h
Iryo propone limitar la velocidad a 40 kilómetros por hora
La principal propuesta de Iryo consiste en estudiar una limitación de velocidad de 40 kilómetros por hora cuando los trenes pierdan la supervisión del sistema LZB y tengan que circular mediante el Bloqueo de Señalización Lateral (BSL), con el sistema ASFA como protección.
La operadora considera necesario "reevaluar" las condiciones de circulación en estas circunstancias, ya que la pérdida del sistema principal de seguridad obliga a utilizar procedimientos alternativos para gestionar el tráfico ferroviario.
Esta petición coincide con las reclamaciones del Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf), que también ha solicitado medidas para impedir que los convoyes reanuden su recorrido a velocidad normal cuando exista riesgo de que coincidan varios trenes en un mismo tramo.
Los maquinistas reclaman reforzar las garantías de circulación antes de autorizar la marcha, especialmente cuando dejan de funcionar los sistemas LZB o ERTMS.
Iryo exige revisar la seguridad ferroviaria tras el accidente de Toledo y plantea limitar los trenes a 40 km/h
El accidente de Urda reabre las críticas a los protocolos de Adif
La petición llega después de que un AVE de Renfe colisionara con un tren Iryo que permanecía detenido en la línea Madrid-Andalucía. La investigación examina una cadena de acontecimientos que comenzó con la caída del sistema de seguridad LZB.
Según las primeras informaciones, el centro de control de Adif autorizó al AVE a recuperar la marcha normal, con un límite de 200 kilómetros por hora, pese a que el otro convoy continuaba inmovilizado delante.
Por su parte, Renfe también trabaja en nuevas instrucciones para sus maquinistas destinadas a evitar que los trenes circulen a velocidad normal cuando se produzca una avería de estas características.
Las reclamaciones de Iryo, Semaf y Renfe plantean nuevas preguntas al Ministerio de Óscar Puente sobre los protocolos vigentes antes del accidente. La investigación deberá determinar las responsabilidades correspondientes y si las medidas propuestas habrían permitido evitar la tragedia.