El incendio de Los Gallardos obliga a cortar la A-7 mientras el operativo busca desaparecidos
Incendio de Los Gallardos
porRafael Alejandro Escalona
sucesos
El balance provisional asciende ya a once personas fallecidas y ocho heridas, mientras los servicios de emergencia mantienen un amplio despliegue para controlar las llamas
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El incendio forestal declarado este jueves en el municipio almeriense de Los Gallardos continúa dejando un escenario de máxima preocupación. El balance provisional asciende ya a once personas fallecidas y ocho heridas, mientras los servicios de emergencia mantienen un amplio despliegue para controlar las llamas, localizar posibles desaparecidos y garantizar la seguridad de la población.
La evolución del fuego ha obligado a cortar la autovía A-7 entre los kilómetros 241 y 219 aproximadamente. La decisión responde a la proximidad del incendio con la vía, una circunstancia que ha llevado a las autoridades a restringir el tráfico para evitar riesgos tanto a los conductores como a los equipos que trabajan en la zona.
El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, confirmó el cierre durante una comparecencia ante los medios desde el puesto de mando avanzado instalado en Turre. Allí explicó que la Guardia Civil trabaja en la habilitación de un bypass con el objetivo de recuperar la circulación cuando las condiciones de seguridad lo permitan. Fernández señaló que el comportamiento del incendio sigue condicionado por la evolución del viento, un factor que podría modificar la dirección del frente y generar nuevos focos de riesgo. Por ello, los técnicos mantienen un seguimiento permanente de las condiciones meteorológicas para adaptar el dispositivo a cada escenario.
Un hidroavión trabaja en las labores de extinción del incendio forestal
En las labores de extinción participan actualmente más de 417 efectivos del Estado, entre ellos 220 militares de la Unidad Militar de Emergencias (UME). El operativo también dispone de alrededor de setenta medios mecánicos destinados a reforzar las tareas de control, consolidación del perímetro y extinción de los puntos calientes que todavía permanecen activos.
Los equipos trabajan en las labores de sellado y liquidación de las zonas afectadas con el objetivo de enfriar completamente el terreno y evitar posibles reproducciones del fuego. Las autoridades consideran prioritario estabilizar el incendio antes de iniciar una nueva fase de evaluación de daños.
La Guardia Civil mantiene desplegadas diez unidades sobre el terreno. Su principal misión consiste en recorrer las zonas próximas al incendio para comprobar si todavía queda alguna persona en viviendas, caminos o áreas aisladas que pudieran haber quedado atrapadas por el avance de las llamas.
Incendio de Los Gallardos
El delegado del Gobierno recordó además que el cuartel de la Guardia Civil de Garrucha ha sido habilitado para recibir las denuncias de aquellas personas que crean que algún familiar, amigo o conocido permanece desaparecido como consecuencia del incendio. De forma paralela, en el municipio de Mojácar se ha puesto en marcha un centro de acogida para familiares en colaboración con Cruz Roja. En estas instalaciones se presta apoyo psicológico y se recogen muestras biológicas que permitirán facilitar las labores de identificación en caso de que sean necesarias durante la investigación.
El dispositivo aéreo movilizado por el Gobierno de España está formado por cuatro aviones y tres helicópteros que trabajan de forma coordinada con los medios terrestres para contener el avance del incendio. Pedro Fernández aseguró que, si la evolución de la emergencia lo requiere, se incrementará el número de efectivos de la UME y de recursos destinados a la extinción.
El delegado también destacó la coordinación permanente entre el Gobierno de España y la Junta de Andalucía para hacer frente a una emergencia que mantiene en alerta a buena parte del Levante almeriense. Según explicó, el intercambio constante de información permite adaptar la respuesta operativa conforme evoluciona el incendio. Las autoridades permanecen especialmente pendientes del viento durante las próximas horas. Un cambio brusco en su dirección podría hacer que las llamas regresaran hacia la cabecera del incendio, situada al norte del perímetro afectado, generando nuevos riesgos para el operativo y las zonas próximas.
Pese a ello, Fernández subrayó que el área que sufrió el mayor impacto durante las primeras horas del incendio permanece completamente desalojada, una medida que busca proteger a la población mientras continúan los trabajos para controlar definitivamente un fuego que ya se ha convertido en una de las mayores tragedias registradas este verano en Andalucía.