La Guardia Civil y los equipos forenses trabajan para esclarecer la identidad de los últimos fallecidos, mientras 47 cuerpos ya han sido puestos a disposición de sus familiares
El proceso de identificación de las víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo) se acerca a su final. Cinco días después de la tragedia, las autoridades han logrado determinar la identidad de 66 de las 69 personas fallecidas, mientras continúan los trabajos para identificar a las tres restantes.
Según los últimos datos facilitados por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, recogidos por Europa Press, los equipos especializados mantienen su actividad en el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real. El objetivo es completar las identificaciones pendientes y facilitar cuanto antes los trámites a las familias.
De las 66 víctimas identificadas, 54 tenían nacionalidad española y otras 12 eran extranjeras. Entre estas últimas figuran cuatro ciudadanos estadounidenses y una persona de cada uno de los siguientes países: Argentina, Canadá, República Checa, Francia, Japón, México, Portugal y Túnez.
Las tres personas cuya identidad todavía no se ha confirmado serían también extranjeras. Las autoridades están pendientes de la llegada a España de sus familiares, que han manifestado su intención de desplazarse para participar personalmente en los trámites correspondientes.
Más de medio centenar de identificaciones mediante huellas dactilares
La investigación médico-forense ha combinado diferentes procedimientos para determinar la identidad de los fallecidos. Las huellas dactilares han permitido reconocer a 53 personas, mientras que otras 13 han sido identificadas mediante pruebas genéticas.
En estas tareas participan el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil y el Instituto Nacional de Toxicología, que colaboran en el análisis de muestras y en la comprobación de los datos obtenidos.
Por el momento, 60 familias ya han recibido la comunicación oficial sobre la identificación de sus allegados. Estas notificaciones corresponden a 36 hombres y 24 mujeres.
Las autoridades trabajan para informar a los familiares de otras seis víctimas cuya identidad ya ha sido establecida. El procedimiento exige que la comunicación se realice personalmente antes de que cada identificación se incorpore a las estadísticas públicas.
Además, 47 fallecidos ya han sido puestos a disposición de sus familias, lo que permite avanzar en los trámites posteriores a la identificación.
Continúan abiertas tres denuncias por desaparición
Mientras se desarrollan las últimas comprobaciones, las autoridades mantienen tres denuncias activas por desaparición, correspondientes a dos ciudadanos australianos y uno japonés.
El dispositivo desplegado tras la tragedia reúne a más de 60 profesionales de diferentes organismos. Entre ellos se encuentran médicos forenses procedentes de Toledo, Ciudad Real y Cáceres, además de especialistas vinculados al Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.
En las autopsias han intervenido también seis técnicos procedentes de distintas provincias de Castilla-La Mancha. A estos profesionales se suman nueve especialistas del Instituto Nacional de Toxicología, encargados de los análisis genéticos realizados sobre las víctimas.
Por parte de la Guardia Civil, 27 agentes de las unidades de Criminalística y Policía Judicial participan en las tareas de identificación y en el tratamiento de las muestras aportadas por familiares de personas desaparecidas.
El operativo cuenta igualmente con asistencia psicológica para los allegados, prestada por profesionales de los servicios médico-forenses.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) colabora con medios materiales y apoyo logístico para facilitar el trabajo de los especialistas y la gestión de los fallecidos.