Una actuación de la Guardia Civil en Ceuta ha permitido frustrar un posible traslado irregular de inmigrantes hacia la península. Los agentes han localizado e intervenido una lancha que, según las sospechas policiales, iba a emplearse para transportar personas hasta el litoral andaluz.
La operación se desarrolló este lunes, antes del amanecer. Una patrulla que prestaba servicio en las proximidades de Benzú observó un vehículo cuya conducta despertó las sospechas de los efectivos desplegados en la zona.
La presencia de los guardias civiles precipitó la marcha de la furgoneta, que llevaba placas de matrícula alemanas. Tras comprobar el entorno, los agentes descubrieron una embarcación abandonada junto a la costa de Calamocarro.
El hallazgo permitió a la Guardia Civil retirar de la zona una lancha recreativa de 40 caballos de potencia que, de acuerdo con las fuentes policiales citadas por EFE, reunía las condiciones necesarias para efectuar uno de los desplazamientos clandestinos que se investigan en estas aguas.
Una actuación de la Guardia Civil en Ceuta ha permitido frustrar un posible traslado irregular de inmigrantes hacia la península
La intervención se produjo antes de que la embarcación pudiera emprender la travesía, por lo que el supuesto traslado no llegó a materializarse.
Actuaciones contra el transporte irregular de personas
La vigilancia del litoral ceutí se desarrolla en un escenario marcado por la actividad de embarcaciones que buscan conectar clandestinamente la ciudad autónoma con distintos puntos de Andalucía.
Las autoridades han identificado movimientos de este tipo especialmente después de los episodios migratorios registrados durante el pasado mes de julio, cuando Ceuta experimentó una importante llegada de inmigrantes.
Desde entonces, se ha observado una mayor presencia de medios marítimos que podrían estar relacionados con el transporte irregular de personas.
El destino de estos desplazamientos suele situarse en las provincias de Cádiz y Málaga. Según la información facilitada por las fuerzas de seguridad, quienes organizan estas travesías exigen cantidades elevadas de dinero a cambio del viaje.
En este contexto, la Guardia Civil mantiene sus labores de vigilancia para detectar embarcaciones susceptibles de ser utilizadas en estas operaciones.