El incendio forestal declarado en Los Gallardos, en la provincia de Almería, continúa agravándose con el paso de las horas. El balance provisional asciende ya a doce personas fallecidas y otras veintitrés permanecen sin localizar, mientras los equipos de emergencia mantienen un amplio dispositivo de búsqueda y extinción en una de las mayores tragedias forestales registradas este verano en Andalucía. La evolución del fuego sigue siendo muy preocupante debido a las cambiantes condiciones meteorológicas y a la complicada orografía de la zona.
Las autoridades han informado de que el cambio en la dirección del viento ha provocado que el incendio vuelva a aproximarse al núcleo urbano de Los Gallardos, especialmente al entorno del barranco de Alfaix. Ante este nuevo escenario de riesgo, se ha ordenado el desalojo preventivo de unos 250 vecinos y se ha vuelto a interrumpir el tráfico en la autovía A-7 para garantizar la seguridad tanto de la población como de los equipos que trabajan sobre el terreno.

El dispositivo continúa desplegado con centenares de efectivos de distintos cuerpos de emergencia que centran sus esfuerzos en estabilizar un incendio que ya ha obligado a desalojar a unas seiscientas personas. La rapidez con la que avanzaron las llamas durante las primeras horas convirtió numerosos caminos rurales en auténticas trampas, dificultando tanto la evacuación como las labores de rescate en distintos puntos de la comarca.
La Guardia Civil ha incorporado al operativo al Equipo de Grandes Catástrofes del Servicio de Criminalística. Los especialistas participan en las actuaciones técnico-forenses ordenadas por la autoridad judicial con el objetivo de esclarecer las circunstancias del incendio e identificar a las víctimas mortales localizadas hasta el momento. Paralelamente, los agentes desarrollan nuevas batidas en las zonas donde el fuego ya ha sido extinguido para tratar de localizar a las veintitrés personas que todavía permanecen desaparecidas.








