La acampada de la Puerta del Sol ha terminado con 334 personas desalojadas y dos detenidos por desobediencia y resistencia, después de más de un mes de ocupación de uno de los espacios más emblemáticos de Madrid. La intervención policial se ha producido durante la madrugada de este martes, después de que los participantes que todavía permanecían en la plaza se negaran a abandonar el asentamiento.
El operativo ha movilizado a 400 agentes, de los cuales 220 pertenecían a la Policía Nacional y 180 a la Policía Municipal. También han participado efectivos de bomberos y servicios sociales para atender las necesidades derivadas del desalojo.
Lo más significativo es que la propia Delegación del Gobierno ha reconocido ahora la existencia de incidentes y hechos presuntamente delictivos en el entorno de la acampada. La institución admite que la concentración había perdido su carácter reivindicativo original, después de que sus principales organizadores abandonaran la plaza.
Dos detenidos y 334 desalojados de Sol tras más de un mes de ocupación e incidentes en la plaza
La protesta perdió su finalidad y los acampados se negaron a abandonar Sol
Lo que comenzó como una movilización por el acceso a la vivienda terminó convertido en un asentamiento prolongado, incluso después de que las organizaciones promotoras anunciaran su retirada. Según la Delegación del Gobierno, un grupo permaneció en Sol pese a la disolución de las comisiones organizativas.
La institución reconoce que los informes de la Jefatura Superior de Policía alertaban de incidentes que suponían un peligro concreto para personas y bienes. Estas circunstancias contribuyeron a justificar una intervención que llegó después de varias semanas de negociaciones.
Además, los acampados habían recibido dos requerimientos para abandonar la plaza. El primero fue remitido el 26 de octubre por Francisco Martín, anterior delegado del Gobierno, y el segundo llegó el día 29, cuando se exigió el desmantelamiento del campamento.
Pese a ello, algunos participantes insistieron en permanecer en Sol. La organización de la protesta ha denunciado una actuación policial violenta y el supuesto uso de gas pimienta, una versión rechazada por la Delegación, que sostiene que el desalojo se realizó sin alteraciones violentas del orden público.
Dos detenidos y 334 desalojados de Sol tras más de un mes de ocupación e incidentes en la plaza
La Comunidad de Madrid llevaba semanas reclamando el fin de la ocupación
La intervención policial llega después de las reiteradas reclamaciones de la Comunidad de Madrid para recuperar la normalidad en la Puerta del Sol. El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso había cuestionado la prolongación del asentamiento y la actuación del anterior delegado, Francisco Martín.
De hecho, el Ejecutivo autonómico presentó una denuncia penal contra Martín por su gestión de la acampada, al considerar que no se habían adoptado las medidas necesarias. La denuncia deberá ser examinada por la Justicia, que determinará si existe alguna responsabilidad penal.
El reconocimiento oficial de incidentes y riesgos para la seguridad añade nuevos elementos al debate sobre la demora del desalojo. La Delegación defiende que actuó de manera gradual, aunque la operación definitiva se ha producido una semana después del relevo en su dirección.
Finalmente, la Policía ha desalojado a los 334 ocupantes y ha recuperado el uso de la plaza, poniendo fin a una protesta que había perdido el respaldo organizativo de sus propios promotores y cuya continuidad generó un enfrentamiento entre administraciones.