
Detienen a doce menas por agredir a seis educadoras y a un vigilante en Fuenlabrada
El incidente ocurrió ayer por la tarde y dejó también a dos jóvenes lesionados, la Policía tuvo que intervenir ante la magnitud del enfrentamiento y logró restablecer el orden
Doce menas fueron detenidos tras una brutal agresión en el centro de La Cantueña (Fuenlabrada). Seis educadoras y un vigilante resultaron heridos cuando intentaban frenar una pelea masiva entre internos.
El incidente ocurrió ayer por la tarde y dejó también a dos jóvenes lesionados. La Policía Nacional tuvo que intervenir ante la magnitud del enfrentamiento y logró restablecer el orden deteniendo a los implicados.
La trifulca comenzó alrededor de las dos de la tarde dentro del recinto. Un grupo numeroso de adolescentes se enfrentó violentamente, y cuando el personal intentó separarlos, fueron atacados con golpes y empujones.
El centro de La Cantueña alertó de inmediato a las autoridades. Agentes de la Policía Nacional llegaron al lugar y arrestaron a los doce menores, quienes fueron trasladados a la sede del Grupo de Menores (GRUME) de la Policía Judicial.
Los detenidos están siendo investigados por alteración grave del orden público y agresiones. El estado de los trabajadores heridos varía, aunque algunos requirieron atención médica tras la brutal agresión.

La Cantueña es uno de los centros de menores que operan al límite de su capacidad en la Comunidad de Madrid. Con cien plazas ocupadas, la situación es tensa y los incidentes violentos han sido constantes en los últimos meses.
La sobrecarga de estos centros ha encendido el debate sobre el sistema de acogida en la región. Se teme que el reparto de inmigrantes pactado entre el Gobierno central y Junts agrave aún más la situación en dispositivos como este.
Ubicado en Fuenlabrada, el centro de La Cantueña es el más reciente de la red regional de atención a menores extranjeros. Su apertura se sumó a la del Centro de Primera Acogida de Hortaleza y la Casa de Campo.

La Casa de Campo ha sido objeto de protestas vecinales durante años, ya que muchos residentes piden que vuelva a su uso original como albergue turístico. La inseguridad en torno a estos centros sigue siendo motivo de preocupación.
El aumento de altercados en estos centros ha generado una creciente inquietud en las comunidades donde se ubican. Vecinos y trabajadores reclaman más seguridad y medidas efectivas para evitar nuevos episodios de violencia.
El Gobierno regional ha reiterado su petición de más apoyo estatal para gestionar la situación de los menores migrantes. Sin embargo, la falta de consenso político complica la implementación de soluciones eficaces a corto plazo.
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