En plena oleada migratoria, la Guardia Civil ha desmantelado una red criminal magrebí en Ceuta dedicada al tráfico de inmigrantes ilegales hacia la Península. Once detenidos de origen magrebí y dos investigados evidencian el fracaso de unas políticas migratorias blandas e ineficaces. España se ha convertido en la puerta abierta de Europa, sin control ni consecuencias para quienes violan nuestras fronteras.
La organización criminal trasladaba inmigrantes desde Marruecos hasta Ceuta y de allí a Andalucía, moviendo grandes cantidades de dinero gracias al tráfico ilegal. Estos delincuentes se aprovechaban de la falta de firmeza del Estado y del efecto llamada generado por la permisividad institucional. Mientras tanto, los españoles pagan el precio del descontrol con inseguridad y recursos públicos desbordados.








