Actualmente activa en varios países, está involucrada en delitos como extorsión y narcotráfico. Su estructura se basa en "clicas" o células locales que operan de forma relativamente autónoma.
En febrero de 2025, EE. UU. designó a la MS-13 como organización terrorista extranjera. La banda ha sido objeto de duras políticas de represión, especialmente en El Salvador.
La operación en España se precipitó al descubrirse planes para cometer un homicidio y adquirir armas. Los detenidos, de entre 20 y 30 años, mostraban un perfil violento y antecedentes penales
Financiaban a sus presos mediante transferencias de hasta 1.000 euros desde España. Aunque su actividad se centraba en el tráfico de drogas a pequeña escala, planeaban delitos más graves.
La investigación ha sido clave para impedir la consolidación de la banda en territorio español. Gracias a la colaboración del FBI y la policía salvadoreña, se logró desarticular esta estructura.
Entre los capturados, destaca su perfil violento y antecedentes por pertenencia a grupos similares. La operación ha sido un éxito en la lucha contra las bandas criminales en España.
Las autoridades continúan trabajando para prevenir la expansión de estas organizaciones. La cooperación internacional ha sido fundamental para el éxito de esta operación.
La sociedad española espera que estas acciones se mantengan para garantizar la seguridad. La lucha contra las bandas criminales requiere de un esfuerzo conjunto y coordinado.