Los radiadores son clave para mantener el confort en casa durante el invierno. Con el tiempo, su eficiencia puede disminuir, pero esto no significa que necesiten ser reemplazados. Existe un sencillo truco recomendado por fontaneros que puede devolverles su rendimiento y ayudarte a ahorrar en la factura de calefacción.
Si notas que tus radiadores no calientan como antes, es posible que solo necesiten un pequeño mantenimiento. Este proceso es fácil de realizar, aunque siempre puedes contar con un profesional para garantizar los mejores resultados.
Cómo saber si tus radiadores necesitan mantenimiento
Uno de los signos más comunes de que un radiador necesita atención son los ruidos extraños, como gorgoteos. Estos sonidos indican que hay aire atrapado en el sistema, lo que afecta el flujo del agua caliente.

Otro indicio claro es la diferencia de temperatura en el radiador. Si la parte superior está fría y la inferior caliente, es probable que el aire acumulado esté bloqueando el paso del agua. Este problema, aunque parece complicado, tiene una solución sencilla.
El momento ideal para purgar tus radiadores
El purgado debe realizarse siempre con la calefacción apagada. Es fundamental que el sistema esté frío para evitar que la bomba de la caldera mueva el agua y el aire acumulado. De este modo, el aire queda en la parte superior del radiador, lo que facilita su eliminación.
Para obtener mejores resultados, es recomendable comenzar con el radiador más cercano a la caldera y seguir el flujo del sistema. Esto asegura una limpieza uniforme en toda la instalación.
Cómo purgar los radiadores de manera efectiva
Antes de comenzar, asegúrate de cerrar la llave de paso del radiador en el que vas a trabajar. Esto interrumpe el flujo de agua y prepara el sistema para el mantenimiento.








