La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, estudia presentar su candidatura para dirigir la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el organismo de Naciones Unidas encargado de promover los derechos laborales y el diálogo social en todo el mundo. Sin embargo, su eventual salto a la esfera internacional coincide con un momento incómodo para España, que ha vuelto a ser señalada por el propio organismo por cuestiones relacionadas con el diálogo social tripartito.
Según ha publicado La Razón, España figura este año en la denominada "lista corta" de la OIT por el cumplimiento del Convenio 144, relativo a las consultas entre gobiernos, sindicatos y organizaciones empresariales. Se trata de un mecanismo mediante el cual el organismo internacional examina posibles incumplimientos y solicita medidas correctoras a los Estados afectados. La inclusión de España resulta especialmente llamativa al ser el único país de la Unión Europea presente en ese listado.
La situación coincide con el creciente interés de Díaz por la dirección general de la OIT. Durante la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo celebrada la pasada semana en Ginebra, la ministra mantuvo una intensa agenda internacional y defendió la importancia del diálogo social y de la protección de los derechos laborales, dos de los pilares sobre los que se sustenta el organismo.








