El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha anunciado que el Gobierno gallego reforzará de manera inmediata los equipos de la Inspección de Servicios Sanitarios con la incorporación de 18 nuevos profesionales. El objetivo es mejorar la gestión de las bajas laborales en Galicia.
El Consello da Xunta ha aprobado hoy una modificación de las instrucciones de la Consellería de Sanidade que regulan el protocolo común para la gestión clínica y el seguimiento de las bajas. Esta actualización conlleva un aumento de personal y busca agilizar y hacer más eficiente el proceso, reforzando el papel de las Unidades de Inspección y Control de Salud Laboral.
Para ello, se contratarán nueve inspectores médicos y nueve subinspectores sanitarios, que se distribuirán entre las siete áreas sanitarias. La incorporación se realizará de forma progresiva durante tres años y supondrá una inversión adicional de 3.026.709,24 euros.
Uno de los cambios principales es que las propuestas de alta médica emitidas por las mutuas deberán estar correctamente motivadas y completas para ser tramitadas por la inspección. Según destacó el presidente, la decisión final seguirá correspondiendo a la sanidad pública. En caso de que la propuesta no sea suficiente, el personal inspector deberá citar al paciente para una revisión presencial antes de resolver si procede el alta.
En 2025, las unidades de Inspección y Control de Salud Laboral gestionaron 38.438 propuestas de alta de las mutuas.
También se modifica el sistema de autorización de pruebas diagnósticas y tratamientos realizados por las mutuas, que hasta ahora requería solicitudes individuales. A partir de ahora, se establecerá una autorización única que permitirá realizar todas las pruebas necesarias, lo que agilizará los trámites y favorecerá la recuperación del trabajador. El año pasado se tramitaron 10.727 solicitudes de este tipo.
Además, la Xunta ha reducido la burocracia integrando en la historia clínica electrónica del Sergas las pruebas realizadas por entidades colaboradoras, evitando duplicidades. En 2025 se evitaron alrededor de 1.300 pruebas repetidas.







