La Xunta ha activado la situación de prealerta por escasez moderada de agua en los sistemas del río Lérez, en la provincia de Pontevedra, y del río Anllóns y Costa da Coruña hasta el límite con Arteixo. Además, la Oficina Técnica de la Sequía acordó aplicar medidas equivalentes a este escenario, aunque sin declarar formalmente la prealerta, en el subsistema de Baiona, perteneciente a la unidad territorial del río Verdugo y del que se abastece este municipio pontevedrés.
La decisión fue adoptada este miércoles durante la reunión de la Oficina Técnica de la Sequía, presidida por el director de Augas de Galicia, Roi Fernández, con la participación del gerente del organismo, Gonzalo Mosqueira, además de representantes de Protección Civil, MeteoGalicia y de las Consellerías de Sanidad y do Medio Rural.
Para evaluar la situación, los técnicos analizaron los datos meteorológicos correspondientes al mes de junio, las previsiones para julio, la evolución de los caudales de los ríos de la cuenca y otros indicadores contemplados en el Plan especial de sequía de Galicia-Costa.
Aunque la Demarcación Hidrográfica de Galicia-Costa continúa, en términos generales, en una situación de normalidad, la Oficina Técnica optó por activar la prealerta como medida preventiva en dos de las 19 unidades territoriales de escasez: la del río Lérez y ría de Pontevedra y la del río Anllóns (Ponteceso) y Costa da Coruña hasta el límite con Arteixo.
Los técnicos constataron un acusado descenso de los caudales del río Lérez, especialmente durante el último mes, así como una reducción significativa de las aportaciones del Anllóns desde mayo. Esta situación responde, principalmente, a la escasez de precipitaciones —salvo algunos episodios puntuales registrados en mayo y junio— y a las elevadas temperaturas, que favorecen una mayor evaporación del agua. En el caso de Pontevedra y del subsistema de Baiona también se tuvo en cuenta el incremento estacional de población que se produce durante el verano y que eleva la demanda de agua.
Las previsiones meteorológicas para julio, que apuntan a un inicio de mes dominado por las altas presiones y el tiempo seco, sin cambios relevantes durante la segunda quincena salvo la posibilidad de tormentas locales, llevaron a la Oficina Técnica a decretar la prealerta por escasez moderada en las dos unidades territoriales mencionadas, mientras que el resto de la demarcación mantiene la situación de normalidad.
Según los datos expuestos durante la reunión, los embalses de abastecimiento de Galicia-Costa presentan actualmente una ocupación del 89,4 %, lo que supone un 8,91 % menos que hace un año, aunque se mantiene ligeramente por debajo de la media registrada durante la última década.







