La gestión de la crisis migratoria registrada en Ceuta incluyó un despliegue de medidas de protección digital paralelo al operativo policial y militar. Según publica La Razón, distintos organismos del Estado pusieron en marcha un dispositivo especializado para supervisar posibles amenazas informáticas y garantizar la seguridad de las comunicaciones utilizadas durante la coordinación de la emergencia.
De acuerdo con la información del diario, la estructura diseñada para esos días incorporó un centro de coordinación entre los diferentes departamentos implicados y equipos dedicados exclusivamente al análisis de riesgos en el ámbito tecnológico. Entre sus funciones figuraban el seguimiento de posibles ciberamenazas, la protección de los sistemas de comunicación y la creación de canales seguros para el intercambio de información entre las administraciones participantes.
Siempre según La Razón, una de las principales preocupaciones del operativo fue reforzar la seguridad de las comunicaciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su desplazamiento a la ciudad autónoma. Fuentes consultadas por el periódico relacionan esa decisión con el precedente del denominado caso Pegasus, la infección sufrida por el teléfono móvil del jefe del Ejecutivo en 2021 mediante un software de espionaje.
La visita del presidente se produjo un día después de la entrada masiva de decenas de miles de personas desde Marruecos. En ese contexto, el Ministerio del Interior constituyó un centro de mando para coordinar la actuación de la Policía Nacional, la Guardia Civil, Defensa, Presidencia del Gobierno, Casa Real y otros organismos implicados en la respuesta a la crisis, mientras los equipos especializados asumían el seguimiento de la vertiente digital de la operación.
La información recuerda además que el ciberataque al teléfono de Sánchez no fue comunicado públicamente hasta un año después de producirse. El Ejecutivo informó entonces de la intrusión coincidiendo con la publicación de datos sobre el uso del programa Pegasus contra dirigentes del independentismo catalán. A raíz de aquella crisis fue cesada la entonces directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Paz Esteban.