Venezuela ha sido sacudida por dos terremotos consecutivos de gran magnitud que han generado alarma nacional y escenas de pánico en varias regiones del país. Los movimientos sísmicos se registraron con apenas segundos de diferencia, lo que aumentó la intensidad del impacto y la preocupación entre la población en distintas ciudades venezolanas. El primer seísmo alcanzó una magnitud de 7,2 y tuvo su epicentro cerca de San Felipe, en el estado Yaracuy, a unos 21 kilómetros de profundidad.
Este evento se produjo a las 22:04 GMT, según los datos preliminares difundidos por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que monitoriza la actividad sísmica global.
Solo 39 segundos después se registró un segundo terremoto aún más potente, con una magnitud de 7,5, en la misma zona geográfica y a menor profundidad.
Las autoridades científicas señalaron que el primer movimiento actuó como un sismo precursor del segundo, considerado el principal por su mayor intensidad.

El fenómeno ha sido catalogado como un doblete sísmico de gran potencia, algo poco habitual en la región y con efectos amplificados sobre la superficie. El USGS detalló que ambos terremotos provocaron sacudidas significativas en diferentes estados del país, incluida la capital Caracas, donde se vivieron momentos de tensión.
El impacto se sintió también en zonas del occidente venezolano, donde en meses anteriores ya se habían registrado múltiples eventos sísmicos de menor intensidad.
En septiembre de 2025, por ejemplo, se reportaron 189 movimientos sísmicos en el estado Zulia, con daños en viviendas e infraestructuras básicas. Entre las estructuras afectadas en episodios previos se encuentran hospitales, iglesias, puentes, semáforos y redes de suministro eléctrico en varias regiones del país.








