Según una información exclusiva publicada por THE OBJECTIVE, el episodio se habría originado por la información clínica con la que el hombre llegó al hospital ceutí
Al menos una veintena de trabajadores del Hospital Universitario de Ceuta están siendo examinados después de haber estado en contacto con un paciente al que posteriormente se le detectó tuberculosis, según una información exclusiva publicada por THE OBJECTIVE. Por el momento no consta que ninguno de esos profesionales haya dado positivo.
El episodio se habría originado por la información clínica con la que el hombre llegó al hospital ceutí. Había recibido asistencia anteriormente en Marruecos y el diagnóstico que figuraba en su documentación apuntaba a un tumor. Fue ya durante la atención en Ceuta cuando nuevas pruebas modificaron por completo el escenario.
Los facultativos detectaron finalmente una tuberculosis que las fuentes sanitarias consultadas por el citado diario describen como "altamente contagiosa". Hasta ese momento, diferentes trabajadores habían pasado por el circuito asistencial del paciente sin conocer que se encontraban ante una enfermedad transmisible por vía aérea.
Fue ya durante la atención en Ceuta cuando nuevas pruebas modificaron por completo el escenario
Ese cambio de diagnóstico ha obligado al hospital a reconstruir ahora los contactos. Medicina Preventiva está identificando y realizando pruebas a quienes pudieron estar expuestos, una lista que incluye tanto personal sanitario como trabajadores de otras áreas.
La cifra conocida hasta ahora alcanza al menos los 20 profesionales, aunque todavía podría variar a medida que se revise el recorrido que realizó el paciente por el centro. Algunos de los afectados han optado incluso por comenzar un tratamiento profiláctico con isoniazida mientras esperan los resultados, siempre según la exclusiva de THE OBJECTIVE.
El Ingesa enmarca estas actuaciones en los protocolos habituales ante un posible contacto con tuberculosis. Fuentes sanitarias citadas por el mismo medio matizan, sin embargo, que el seguimiento responde precisamente a una exposición considerada de riesgo y ponen el foco en el problema que supuso desconocer inicialmente el carácter infeccioso de la enfermedad.
También queda por determinar el alcance de la exposición fuera del personal hospitalario. La información publicada señala que no se sabe si han podido ser localizadas todas las personas que coincidieron con el paciente en la sala de espera.
Sobre el origen y las circunstancias del hombre existen pocos datos. Se conoce que había sido atendido previamente en Marruecos y que existen dificultades idiomáticas para comunicarse con él. No hay información que permita vincularlo con las entradas registradas en Ceuta a finales de julio, mientras que el hospital mantiene la confidencialidad sobre el resto de sus datos clínicos.