Junts per Catalunya quiere que el catalán sea un requisito obligatorio para conceder permisos de residencia a inmigrantes en Cataluña. El partido de Carles Puigdemont busca que los ayuntamientos garanticen la aplicación de este criterio en su nueva ley de competencias migratorias.
Este planteamiento surge tras el pacto con el PSOE para transferir a la Generalitat el control de los permisos de residencia y estancia en Cataluña. El objetivo es que la Generalitat controle la concesión, renovación y extinción de permisos de residencia, además de gestionar los recursos administrativos.
Junts considera que este traspaso de competencias supone un "logro histórico" y un "reto" en la consolidación de Cataluña como ente decisorio. También pretenden que Cataluña pueda participar en comisiones estatales para definir criterios de inmigración, a pesar de no ser un Estado independiente.

La propuesta de ley incluye la facultad de los Mossos d’Esquadra para gestionar la seguridad migratoria y participar en procedimientos sancionadores. Las expulsiones de inmigrantes deberán solicitarse desde la Generalitat, aunque la ejecución de estas seguirá en manos del Gobierno central.
La policía autonómica se coordinará con la Policía Nacional y la Guardia Civil para controlar la inmigración dentro del espacio Schengen. Junts quiere que la Junta de Seguridad de Cataluña establezca los criterios para las expulsiones de inmigrantes dentro del territorio catalán.
Sin embargo, al no gobernar la Generalitat, Junts teme que el PSC no implemente estas competencias con los criterios que ellos consideran adecuados. Por ello, su plan es presionar en el Parlament para que el Ejecutivo de Salvador Illa aplique estas medidas conforme a su visión política.
A pesar de este acuerdo, Junts aclara que no se ha negociado ninguna ley de extranjería, por lo que el control fronterizo seguirá siendo estatal. El pacto prevé un refuerzo progresivo de los Mossos d’Esquadra en funciones migratorias, con 1.800 nuevos agentes destinados a esta tarea.








