UGT y CCOO han acordado convocar una huelga general de 24 horas este otoño para reclamar salarios suficientes y medidas que faciliten el acceso a la vivienda. La decisión, que todavía deberá ser ratificada por los máximos órganos de dirección de ambas organizaciones, llega apenas tres días después de que el Congreso tumbara los dos decretos de vivienda impulsados por el Gobierno de Pedro Sánchez.
La fecha concreta todavía no está cerrada. Los sindicatos pretenden consensuarla con organizaciones sociales y colectivos vinculados a la vivienda antes de formalizar la convocatoria definitiva. Su objetivo es trasladar las protestas de las calles a los centros de trabajo y convertir la vivienda en uno de los grandes ejes de movilización durante los próximos meses.
El movimiento incrementa la presión sobre un Ejecutivo que acaba de ver cómo sus dos principales decretos sobre vivienda eran rechazados en el Congreso y que ahora tendrá que afrontar también una movilización impulsada por dos sindicatos tradicionalmente próximos al diálogo social con el Gobierno.
UGT y CCOO calientan la calle con una huelga general este otoño por la vivienda y el 29-N en el horizonte
La vivienda salta de las manifestaciones a una huelga general
La convocatoria da continuidad a las movilizaciones celebradas durante el último fin de semana y a la decisión anunciada por UGT y CCOO tras la derrota parlamentaria de los decretos. Ambas organizaciones habían avanzado que estudiarían cómo incorporar al movimiento sindical a las protestas y finalmente han optado por promover un paro general de 24 horas.
Entre sus principales reivindicaciones figuran incrementos salariales, cláusulas que protejan el poder adquisitivo y medidas destinadas a facilitar el acceso a una vivienda. Los sindicatos reclaman también un mayor parque público protegido, límites sobre determinados precios del alquiler y una aplicación más amplia de la Ley por el Derecho a la Vivienda.
UGT y CCOO pretenden además llevar estas exigencias a la negociación colectiva con las organizaciones empresariales. Su planteamiento sostiene que los salarios deben evolucionar de manera que permitan asumir el coste de la vivienda, incorporando así esta cuestión a las conversaciones sobre convenios y al próximo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva.
UGT y CCOO calientan la calle con una huelga general este otoño por la vivienda y el 29-N en el horizonte
Más presión sobre el Gobierno después de su derrota en el Congreso
La convocatoria se produce en un momento especialmente delicado para Sánchez. El Congreso rechazó el pasado viernes tanto el primer decreto de vivienda como el segundo texto centrado en la renovación de los contratos de alquiler, dejando sin efecto las medidas que el Ejecutivo había aprobado apenas unos días antes.
Tras aquella votación, UGT y CCOO llamaron ya a intensificar las movilizaciones y ahora elevan la presión con una huelga general cuya fecha se negociará con otros colectivos. El anuncio convierte así la vivienda en un nuevo frente para el Gobierno, que deberá decidir también cómo recuperar parte de las medidas que no consiguieron superar el Congreso.
Las organizaciones sindicales sostienen que mantendrán tanto la movilización como la negociación colectiva hasta conseguir avances en materia de vivienda y salarios. El Ejecutivo afronta de este modo una huelga general por uno de los problemas que había intentado abordar con dos decretos que terminaron derrotados por la Cámara Baja.