
Trump destroza a Nicolás Maduro tras su súplica de perdón
El régimen de Maduro a la desesperada tras la contundente respuesta de la Casa Blanca
La Casa Blanca ha respondido con firmeza a una carta enviada por el tirano venezolano Nicolás Maduro al líder estadounidense Donald Trump.
En el mensaje, filtrado y publicado recientemente, Maduro pedía diálogo directo y rechazaba acusaciones de narcotráfico. Sin embargo, la portavoz Karoline Leavitt calificó el documento como un conjunto de falsedades.
Francamente, creo que Maduro repitió muchas mentiras en esa carta.
Añadió que la posición de la Administración Trump sobre Venezuela permanece inalterada:
El régimen chavista se considera ilegítimo.
La carta, fechada el 6 de septiembre, fue revelada por la vicepresidente venezolana Delcy Rodríguez. Ella aseguró que el texto había sido entregado previamente a un mediador sudamericano para llegar a manos de Trump.
En sus líneas, Maduro califica las imputaciones de narcotráfico como "noticias falsas". Advierte que tales reclamos podrían usarse para justificar una escalada militar con efectos devastadores en el continente.
Esto infligiría daños catastróficos a toda la región.
Propuso, además, una charla abierta con el enviado especial de EE.UU., Richard Grenell, para dejar atrás el "ruido mediático" y fortalecer lazos históricos de paz entre ambos países.
Maduro elogió incluso los esfuerzos de Trump por acabar con guerras en el mundo. Pidió priorizar el diálogo como herramienta para la estabilidad hemisférica.
Sin embargo, estas palabras no convencieron a la Casa Blanca. Leavitt reiteró que Trump está listo para emplear "todos los medios necesarios" contra el flujo de drogas desde Venezuela hacia territorio estadounidense.

El Departamento de Justicia acusa directamente a Maduro de liderar redes de narcotráfico internacional. Por eso, en agosto pasado, la recompensa por su captura subió a 50 millones de dólares.
Este intercambio ocurre en un clima de alta tensión, operaciones navales de EE.UU. en el Caribe han aumentado la vigilancia sobre rutas marítimas sospechosas.
Washington sostiene que el gobierno venezolano facilita el paso de cargamentos ilegales. Maduro, por su parte, insiste en que su nación es un "territorio libre de producción de drogas".
Niega cualquier papel clave en el tráfico regional:
Venezuela no es un actor relevante en este problema.
El contexto histórico agrava la disputa. Desde 2019, Estados Unidos ha impuesto sanciones duras al chavismo por violaciones a los derechos humanos y corrupción. La crisis migratoria venezolana, con millones de desplazados, se atribuye en gran medida a la gestión de Maduro.
Organismos internacionales como la ONU han documentado abusos sistemáticos bajo su mandato. Trump, en su campaña de reelección, ha endurecido el tono contra regímenes como el venezolano, vinculándolos a amenazas globales como el crimen organizado.
EE.UU. pone contra las cuerdas al régimen de Maduro
Leavitt subrayó que no hay espacio para concesiones mientras persistan las evidencias de corrupción.
La respuesta de la Casa Blanca cierra la puerta a avances inmediatos. Refuerza la estrategia de aislamiento diplomático y económico. Mientras tanto, en el Congreso estadounidense, se debaten nuevas medidas contra aliados de Maduro, como Irán y Rusia.
Este episodio resalta las fracturas en las relaciones bilaterales. Venezuela enfrenta hiperinflación y escasez crónica. La economía depende cada vez más de exportaciones petroleras bajo control estatal.
La Casa Blanca monitorea de cerca cualquier movimiento. Por ahora, la carta de Maduro queda como un eco sin respuesta positiva.
Leavitt concluyó:
No cambia nada. Seguiremos defendiendo nuestros intereses.
Más noticias: