El juez Peinado y el ministro Bolaños protagonizaron un tenso careo por el caso Begoña Gómez en La Moncloa. Durante la declaración, Peinado acusó a Bolaños de evasivas y amenazó con cambiar su condición jurídica, ha imputado.
El interrogatorio se centró en el nombramiento de Cristina Álvarez como asesora de Begoña Gómez. Bolaños defendió la legalidad del nombramiento y negó contradicciones con el testimonio de Alfredo González.
El juez cuestionó la actitud del ministro al sonreír durante el interrogatorio, generando mayor tensión. Peinado consideró que las respuestas de Bolaños no cumplían con los requisitos legales del testimonio judicial.

El magistrado advirtió sobre la posibilidad de ordenar un careo para contrastar su testimonio con el de González. Bolaños explicó que no fue jefe directo ni responsable del salario de Álvarez, defendiendo su posición.
El ministro destacó que en gobiernos anteriores existieron asistentes para las cónyuges de presidentes democráticos. El juez impidió a la fiscalía formular preguntas sobre antecedentes similares, centrando el foco en el caso actual.
Bolaños expresó su sorpresa por el tono del interrogatorio, lo que llevó al juez a cuestionar su actitud.








