Los servicios de inteligencia españoles habrían trasladado al Ministerio del Interior la conveniencia de instalar una barrera marítima en el entorno del espigón de Ceuta antes de la entrada masiva de inmigrantes registrada la pasada semana. Así lo asegura The Objective, que cita fuentes vinculadas a distintos organismos de inteligencia.
De acuerdo con esa información, el documento remitido al departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska planteaba reforzar la separación física en la frontera marítima para permitir la aplicación inmediata de las devoluciones conforme al marco legal vigente. Las mismas fuentes sostienen que la propuesta respondía a las consecuencias que, a su juicio, podía provocar la sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en caliente.


