Santos Cerdán salió este viernes al paso de las informaciones que le sitúan en el foco de una supuesta trama para interferir en investigaciones vinculadas al PSOE. El exsecretario de Organización socialista rechazó de forma tajante cualquier implicación en hechos delictivos y cargó contra lo que considera una estrategia basada en filtraciones y actuaciones policiales destinadas a perjudicar su imagen pública.
A través de un comunicado remitido a los medios, el exdirigente defendió que no existe ninguna prueba que sustente las acusaciones sobre presuntas maniobras de presión o manipulación dentro de la investigación abierta por el Tribunal Central de Instancia. También negó cualquier vínculo estructural con el grupo conocido como “Hirurok”, citado en algunas diligencias, y aseguró no haber ejercido control ni autoridad sobre dicha organización.
Cerdán cuestionó además el recorrido judicial del caso. Según explicó, ya prestó declaración como testigo en otro procedimiento relacionado con estos hechos y, pese al tiempo transcurrido desde entonces, nunca se modificó su situación procesal. En este contexto, expresó sus dudas sobre la conveniencia y el encaje legal de mantener una nueva línea de investigación sobre asuntos que, a su juicio, ya habían sido analizados anteriormente.
El exresponsable socialista insistió también en la importancia de respetar la presunción de inocencia y denunció que determinadas actuaciones públicas y filtraciones están contribuyendo a generar un juicio paralelo antes de que exista una resolución judicial.
En su comunicado, el exdirigente socialista sostiene que existen estructuras dentro del Estado que, a su juicio, utilizan determinadas investigaciones con fines de desgaste político y personal contra personas incómodas. Cerdán asegura que, según ese supuesto funcionamiento, primero se señala a determinados objetivos y posteriormente se buscan indicios que permitan construir acusaciones contra ellos.
Dentro de esa denuncia, recuerda que su nombre ha sido relacionado en distintas informaciones con asuntos como la compra de mascarillas durante la pandemia, contratos de obra pública, una presunta financiación irregular del PSOE o actuaciones vinculadas a la SEPI. El exsecretario de Organización insiste en que todas esas vinculaciones forman parte de una dinámica de filtraciones e investigaciones orientadas a perjudicar su imagen.