Pedro Sánchez ha mantenido este miércoles su primera reunión oficial con Papa León XIV en el Vaticano en un viaje marcado por la crisis política y judicial que atraviesa el PSOE tras el operativo de la UCO en Ferraz.
El encuentro, celebrado en el Palacio Apostólico, se centró oficialmente en el diálogo entre la Iglesia, los gobiernos y la sociedad civil, además de cuestiones internacionales como los conflictos armados, la inmigración, el multilateralismo y la defensa de la paz.
La reunión se produjo mientras en España seguían acumulándose las reacciones políticas y judiciales relacionadas con las investigaciones que afectan al entorno socialista y a figuras próximas al Ejecutivo.
El Vaticano confirma la próxima visita del Papa a España
Tras el encuentro, la Santa Sede destacó el buen estado de las relaciones entre España y el Vaticano y expresó su satisfacción por el próximo viaje apostólico de León XIV a España, previsto entre el 6 y el 12 de junio.
Durante esa visita, el Pontífice recorrerá Madrid, Barcelona y las Islas Canarias y volverá a coincidir con Sánchez en varios actos oficiales y religiosos.
El presidente del Gobierno también mantuvo reuniones con el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, y con el secretario para las Relaciones con los Estados, Paul Richard Gallagher.
Sánchez intenta proyectar normalidad en medio del desgaste político
Desde Moncloa se ha intentado presentar el viaje como una muestra de estabilidad institucional y de buena relación con la Santa Sede, aunque la agenda internacional del presidente ha quedado eclipsada por completo por la situación política en España.
El viaje a Roma llega apenas horas después de la entrada de la UCO en Ferraz, de nuevas imputaciones vinculadas al entorno socialista y de las crecientes críticas de socios parlamentarios y oposición al Gobierno.
Mientras Sánchez trataba de reforzar su imagen exterior desde el Vaticano, en España continuaba creciendo la presión sobre el PSOE y sobre la gestión política de la crisis abierta alrededor de José Luis Rodríguez Zapatero y el denominado 'caso Leire'.