La dimisión de Óscar Puente ha obligado a Pedro Sánchez a reajustar su estrategia política en plena campaña electoral valenciana. El presidente del Gobierno reaparecerá este viernes en Valencia con un acto del PSOE que busca recuperar la iniciativa después de la crisis provocada por los accidentes ferroviarios y la salida del ministro de Transportes.
La cita servirá para que Sánchez vuelva a situarse en el centro de la campaña del 29 de noviembre, después de unos días en los que el foco informativo ha estado marcado por las responsabilidades políticas derivadas de los siniestros ferroviarios. Los socialistas valencianos serán los encargados de arropar al jefe del Ejecutivo en este intento de recuperar la normalidad política.
Sin embargo, el regreso no estará exento de dificultades. El acto se celebrará en el Pabellón del Cabanyal, un recinto con capacidad aproximada para 2.500 personas, y contará con un dispositivo de seguridad para controlar los accesos. La elección contrasta con la convocatoria que prepara Alberto Núñez Feijóo para el 21 de noviembre en la plaza de toros de Valencia, donde el PP aspira a reunir a 14.000 asistentes.
El horario tampoco favorece una convocatoria multitudinaria: Sánchez intervendrá a las 18:00 horas de un viernes laborable. El PSOE ya había utilizado este mismo pabellón durante la campaña de las elecciones municipales de 2019, por lo que se trata de un escenario conocido para la formación.
La dimisión de Óscar Puente ha obligado a Pedro Sánchez a reajustar su estrategia política
Sánchez tampoco evitará las protestas por su gestión
La reaparición del presidente tendrá también contestación en la calle. El movimiento Patriam ha convocado una concentración frente al polideportivo para protestar contra su presencia. La organización ya había impulsado una movilización contra Óscar Puente en las últimas semanas.
La protesta coincidirá con la llegada de Sánchez al recinto, a cuyo interior accederá en coche. De esta manera, el PSOE intentará mantener el acto dentro de un espacio controlado mientras los detractores del presidente trasladan sus críticas al exterior.
La dimisión de Puente complica la campaña socialista
La salida del ministro de Transportes se produce en un momento especialmente delicado para el Ejecutivo. Los accidentes ferroviarios han intensificado las críticas a la gestión del Gobierno y han convertido la responsabilidad política en uno de los principales problemas que Sánchez deberá afrontar durante la campaña.
A este desgaste se acumulan otros asuntos que afectan al PSOE y al Ejecutivo, como las investigaciones relacionadas con José Luis Ábalos y Koldo García, las polémicas sobre Delcy Rodríguez y José Luis Rodríguez Zapatero, el apagón eléctrico y la crisis migratoria de Ceuta.
El escenario electoral tampoco resulta favorable para los socialistas. Los últimos sondeos publicados en la Comunidad Valenciana apuntan a un crecimiento de la ventaja de PP y Vox frente a los partidos de izquierda, lo que añade presión a una campaña en la que Sánchez pretende recuperar protagonismo.