Sánchez esquiva el Congreso para imponer su plan de vivienda
La crisis de la vivienda se ha consolidado como una de las principales preocupaciones sociales en España.
porJuan Manuel Pulido
politica
Moncloa prepara decretos para aprobar medidas sin apoyos parlamentarios y evitar nuevas derrotas políticas
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La crisis de la vivienda se ha consolidado como una de las principales preocupaciones sociales en España. También representa uno de los mayores desafíos políticos para el Gobierno de Pedro Sánchez, incapaz de ofrecer soluciones eficaces tras casi ocho años en La Moncloa.
El acceso a una vivienda asequible continúa alejándose para miles de ciudadanos. Los altos precios del alquiler y la compra han incrementado el malestar social y han provocado tensiones dentro de la propia coalición gubernamental.
La situación quedó reflejada en el último choque entre PSOE y Sumar durante un Consejo de Ministros. El socio minoritario retrasó el inicio de la reunión para exigir nuevas medidas sobre vivienda y alquileres.
Finalmente, el PSOE aceptó impulsar un decreto para ampliar las prórrogas de alquiler. Sin embargo, la iniciativa terminó fracasando en el Congreso al no reunir los apoyos necesarios para su aprobación.
La Moncloa busca fórmulas para evitar el Congreso
Ante la debilidad parlamentaria, el Gobierno estudia impulsar medidas mediante reales decretos. El objetivo es evitar votaciones complejas en el Congreso y proyectar una imagen de iniciativa política.
El modelo sería similar al utilizado recientemente para aprobar el Plan Estatal de Vivienda. Esa medida movilizó 7.000 millones de euros destinados a aumentar la vivienda social y asequible.
Ante la debilidad parlamentaria, el Gobierno estudia impulsar medidas mediante reales decretos. El objetivo es evitar votaciones complejas en el Congreso y proyectar una imagen de iniciativa política.
En la Moncloa asumen que carecen de una mayoría sólida para sacar adelante leyes relevantes. Junts mantiene distancias con el Ejecutivo y rechaza apoyar algunas propuestas impulsadas por el PSOE.
Además, el Gobierno tampoco está dispuesto a aceptar determinadas exigencias del partido de Carles Puigdemont. Entre ellas figura la exención del IVA para autónomos planteada durante las negociaciones sobre alquileres.
Dentro de la coalición también existen diferencias estratégicas. Mientras Sumar insiste en volver a presentar nuevas iniciativas, el PSOE prefiere actuar con mayor prudencia para evitar nuevas derrotas parlamentarias.
Fuentes gubernamentales reconocen que no quieren llevar proyectos al Congreso sin garantías suficientes. El Ejecutivo considera que una nueva derrota agravaría la imagen de debilidad política.
El auge del decreto como fórmula de gobierno
Pedro Sánchez ya adelantó hace meses su intención de gobernar reduciendo la dependencia parlamentaria. Esa estrategia tomó fuerza tras varias conversaciones internas con sus ministros.
El presidente pidió identificar medidas que pudieran aprobarse sin necesidad de complejas negociaciones legislativas. La fórmula ya se aplicó en decisiones como la subida del salario mínimo o determinadas regularizaciones extraordinarias.
El Plan Anual Normativo de 2026 refleja claramente esa tendencia. De las 179 iniciativas previstas por el Ejecutivo, 131 se tramitarán mediante reales decretos.
La cifra duplica ampliamente las previsiones registradas durante 2025. El Gobierno apuesta cada vez más por herramientas que reduzcan el riesgo de bloqueo parlamentario.
Aun así, muchos aliados de investidura cuestionan esta dinámica. Junts y PNV advierten frecuentemente que gobernar sin acuerdos estables dificulta agotar la legislatura.
Una legislatura marcada por los bloqueos
La fragilidad parlamentaria sigue condicionando la acción política del Ejecutivo. Cerca de la mitad de las leyes impulsadas continúan bloqueadas por falta de apoyos suficientes.
La situación podría complicarse todavía más conforme se acerquen las elecciones previstas para 2027. En la Moncloa temen que los socios intensifiquen sus diferencias para marcar perfil propio.
Uno de los grandes problemas pendientes continúa siendo la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. Aunque el Gobierno mantiene oficialmente esa posibilidad, internamente reconocen enormes dificultades.
Además, el contexto internacional añade más incertidumbre política y económica. La guerra en Oriente Próximo obliga al Ejecutivo a preparar nuevas medidas para afrontar posibles consecuencias energéticas e inflacionarias.
El Gobierno trabaja ya en otro decreto para prolongar parte de las medidas aprobadas tras la crisis internacional. Ese paquete deberá activarse antes de que expire el actual marco de ayudas y respuestas económicas.