Pedro Sánchez sigue generando polémica. El presidente del Gobierno decidió acudir a la Feria Internacional de Turismo (Fitur) en su tercera jornada, retrasando su visita hasta el viernes.
Esta decisión contrasta con la presencia de los Reyes, quienes inauguraron el evento puntualmente durante la mañana del primer día. De esta manera, cumplieron con el protocolo habitual que corresponde a una cita de tal relevancia internacional.
El aplazamiento de la visita presidencial no ha pasado desapercibido y ha generado comentarios. Especialmente porque su llegada coincidió con la presencia del camión de Hazte Oír, que esperaba para manifestar su descontento.

Este escenario ha sido interpretado por algunos como un intento de evitar el foco mediático de las jornadas iniciales.
Esa teoría coge fuerza si se tiene en cuenta que Sánchez ha entrado escondido a la feria internacional. Más concretamente, ha entrado antes de las 10 de la mañana. Hasta esa hora no se tiene permiso para entrar salvo prensa o que sea alguien acreditado.
Al tomar esta decisión, el socialista evitaría a los medios de comunicación que diariamente siguen todas las polémicas que lo acorralan. Unos delitos que engloban a su círculo más cercano, como puede ser su hermano y su mujer.








