Pedro Sánchez ha llevado la crisis migratoria de Ceuta hasta la tribuna de Naciones Unidas. Ante la 81ª Asamblea General, el presidente del Gobierno ha situado "la desigualdad, la desesperación y la desinformación" entre los factores que, a su juicio, han alimentado la situación que atraviesa la ciudad autónoma.
Sánchez ha descrito lo ocurrido como "una de las mayores crisis de migración irregular de los últimos años" y ha utilizado el caso ceutí para defender el modelo con el que considera que España debe responder a este tipo de episodios. En su intervención no mencionó a Marruecos al abordar esta cuestión.
El jefe del Ejecutivo ha advertido de que, ante una situación de estas características, existe la tentación de buscar soluciones que pasen por "ceder al miedo" o "convertir al migrante en enemigo". Frente a ello, ha asegurado que España mantendrá su actuación dentro de la legalidad y del respeto a los derechos humanos.
Frente a ello, ha asegurado que España mantendrá su actuación dentro de la legalidad y del respeto a los derechos humanos
El presidente también ha dedicado parte de su discurso a reivindicar la actuación de los propios ceutíes. Según Sánchez, la ciudadanía de Ceuta está demostrando que una crisis migratoria puede afrontarse "sin renunciar a la decencia", respetando las normas y los derechos humanos. Además, expresó su convencimiento de que tanto la ciudad como el conjunto del país saldrán reforzados de la situación.
La referencia a Ceuta quedó integrada en un discurso más amplio en defensa del multilateralismo. Sánchez sostuvo que España ha duplicado su inversión en cooperación y aumentado un 60% su contribución al sistema multilateral, medidas que presentó como parte de la política internacional mantenida por su Gobierno.
También cargó contra lo que denominó "fuerzas reaccionarias", a las que acusó de intentar desacreditar la cooperación internacional y el orden multilateral. El presidente defendió que España continuará apostando por esa vía frente a quienes, según manifestó, presentan la cooperación como una muestra de debilidad.