El presidente del Grupo EDA responde a Óscar Puente tras sus críticas al saludo con Felipe VI
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha vuelto a protagonizar un enfrentamiento público con el periodista y Javier Negre. Esta vez, el socialista ha cargado contra el presidente del grupo EDA tras la difusión de un vídeo junto a Felipe VI.
Las imágenes muestran a Negre conversando con el Rey durante un acto institucional. El encuentro transcurre con absoluta normalidad y dentro del protocolo habitual de este tipo de ceremonias.
Sin embargo, Puente decidió compartir el vídeo en su cuenta de X. El ministro acompañó las imágenes con una expresión tajante: «Esto me parece una absoluta ignominia».
La reacción resulta especialmente llamativa por el contenido de las imágenes. En ellas no aparece ninguna conducta ofensiva ni ningún enfrentamiento entre Negre y el jefe del Estado.
Por el contrario, ambos mantienen una conversación en un contexto público. Se trata de una escena habitual entre autoridades, periodistas y personalidades que coinciden durante acontecimientos institucionales.
Desde esta perspectiva, la crítica de Puente parece dirigirse contra el propio hecho de que Negre mantuviera ese encuentro con Felipe VI. Una circunstancia que difícilmente puede considerarse una ignominia por sí misma.
Un saludo convertido en motivo de ataque político
El episodio vuelve a demostrar cómo una escena cotidiana puede convertirse rápidamente en munición política cuando intervienen las redes sociales.
Javier Negre, presidente del grupo EDA y responsable de un medio que mantiene una línea editorial crítica con el Gobierno, publicó las imágenes del encuentro.
El vídeo permitía observar el saludo y posterior conversación entre ambos. No se trataba de una intervención política ni de una declaración institucional del periodista. Tampoco aparecía en las imágenes ningún gesto que justificara, por sí solo, una descalificación como la empleada por Puente.
El ministro, sin embargo, decidió convertir aquel encuentro en objeto de reproche. Su mensaje fue breve, pero suficientemente contundente para generar una nueva polémica en redes.
«Esto me parece una absoluta ignominia», escribió Puente al compartir el vídeo.
La expresión escogida plantea una cuestión evidente. ¿Qué resulta exactamente indigno de la escena mostrada?
El vídeo no muestra a Negre faltando al respeto al Rey. Tampoco refleja una situación irregular o un comportamiento incompatible con el acto en el que ambos coincidieron.
Simplemente aparece un periodista conversando con el jefe del Estado. Por ello, la reacción del ministro parece desproporcionada respecto al contenido de las imágenes.
Además, el ataque adquiere otra dimensión al proceder de un miembro del Gobierno. Un ministro debería poder discrepar de un periodista sin convertir un saludo protocolario en motivo de escarnio.
La libertad de prensa incluye precisamente la existencia de medios y periodistas que mantienen posiciones críticas con el Ejecutivo. Y esa crítica no debería convertirse en motivo de descalificación personal.
En este caso, Negre no necesitó provocar ninguna situación. Bastó con aparecer conversando con Felipe VI para recibir el calificativo del ministro.
Negre responde a Puente
El presidente del grupo EDA no permaneció callado ante las palabras del titular de Transportes.
Negre respondió públicamente al mensaje de Puente desde su propia cuenta de X. Su contestación supone un nuevo episodio dentro de la larga disputa pública que ambos mantienen.
La respuesta del periodista llega después de que el ministro decidiera amplificar el vídeo original. Puente podría haber ignorado las imágenes, pero optó por compartirlas y calificarlas públicamente.
«Ignominia no es que el Rey de todos los españoles salude al propietario del grupo de medios más viral en política de Hispanoamérica. Ignominia es que se vea obligado a saludar a representantes de un Gobierno corrupto que le bloquea su llegada a Ceuta. Eso sí que es ignominia», respondía el periodista en su cuenta de X.
Ahí reside una de las claves de esta polémica. El ministro no se limitó a discrepar de Negre sobre una información concreta. Puente decidió señalar un encuentro entre el periodista y el Rey. Y lo hizo utilizando una palabra que transmite una condena moral especialmente severa.
Negre, además, no ha ocultado nunca su posición editorial. Desde EDA se han publicado numerosas informaciones críticas con Pedro Sánchez y su Gobierno.
Que un periodista mantenga esa línea editorial no debería impedirle relacionarse con miembros de otras instituciones. Mucho menos debería convertir un saludo protocolario en una supuesta ignominia.
El episodio evidencia, una vez más, la tensión existente entre Puente y Negre. Sus enfrentamientos anteriores han terminado convirtiendo las redes sociales en un escenario habitual de confrontación.
Pero esta ocasión presenta un elemento diferente. El origen de la polémica no es una información publicada por Negre ni una declaración polémica.
El detonante es simplemente un encuentro con Felipe VI. Una escena que, sin la intervención del ministro, probablemente habría quedado reducida a un momento más de una ceremonia.
La reacción de Puente ha terminado otorgándole una repercusión mucho mayor. Su publicación ha servido para que miles de usuarios reparen en unas imágenes que inicialmente mostraban únicamente un encuentro institucional.